La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha expresado su firme condena ante los bloqueos que han persistido en Bolivia por un período de siete
La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha expresado su firme condena ante los bloqueos que han persistido en Bolivia por un período de siete semanas, instando a la población a cesar estas acciones que buscan forzar la renuncia del presidente Rodrigo Paz. En un pronunciamiento realizado desde Panamá, el Secretario General de la OEA, Albert Ramdin, reiteró el apoyo al gobierno boliviano electo constitucionalmente, enfatizando que no se puede respaldar ninguna forma de quiebre del orden constitucional.
Durante su intervención, Ramdin destacó que hasta las 14:45 del domingo se mantenían 13 cortes de ruta activos en el país, con una concentración significativa en el departamento de Cochabamba. El secretario general subrayó la gravedad de la situación al manifestar que no es humano cerrar caminos de tal manera que impida el acceso a servicios esenciales como salud y alimentación. Eso no es una manifestación, es un delito, añadió Ramdin, reflejando la preocupación por las consecuencias que estos bloqueos están teniendo sobre la población.
Este pronunciamiento se produce en un contexto de creciente tensión social en Bolivia, donde sectores campesinos y seguidores del exmandatario Evo Morales han tomado medidas drásticas desde principios de mayo para exigir cambios en el gobierno. Ramdin también reveló que había mantenido una reunión productiva con el ministro de Relaciones Exteriores boliviano, Fernando Aramayo, lo cual indica un interés por parte de la OEA en dialogar sobre posibles soluciones a la crisis.
A medida que la situación se agrava, las consecuencias son palpables: se han reportado desabastecimientos críticos de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades. Además, los bloqueos han llevado al país a enfrentar una trágica cifra de al menos 16 muertes relacionadas con la falta de atención médica oportuna debido a las restricciones en las vías. Las pérdidas económicas también son significativas, estimándose en alrededor de 3.000 millones de dólares.
En un intento por restablecer el orden público y facilitar el tránsito, fuerzas policiales y militares comenzaron a desplegarse en diversas regiones para levantar los bloqueos en carreteras troncales vitales para la conexión entre el occidente y el centro del país. Este operativo se desarrolló sin incidentes mayores, dado que muchos puntos ya estaban desprovistos de manifestantes y solo se procedió a retirar los obstáculos utilizados para cerrar las rutas.
El Secretario General Ramdin anticipó que Bolivia recibirá una misión destinada a evaluar la situación actual y explorar posibles medidas adicionales para abordar esta crisis social y política. La OEA se prepara para discutir estos temas durante su próxima 56° Asamblea General, programada para llevarse a cabo en Panamá junto con los eventos conmemorativos del Bicentenario del Congreso Anfictiónico convocado por Simón Bolívar en 1826.



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