La terminal bimodal de Santa Cruz enfrenta una situación crítica, marcada por la desolación y el silencio que se ha apoderado de sus instalaciones. La
La terminal bimodal de Santa Cruz enfrenta una situación crítica, marcada por la desolación y el silencio que se ha apoderado de sus instalaciones. La mayoría de las empresas de transporte han cerrado sus puertas, lo que se traduce en un panorama desolador para los pasajeros, transportistas y trabajadores del sector. Esta crisis es resultado de los bloqueos que persisten en diversas carreteras del país, que han llevado a la suspensión de salidas interdepartamentales y provinciales.
En el interior de la terminal, las persianas permanecen bajadas y las oficinas están desiertas, reflejando la falta de actividad. Los operadores del transporte han reportado que cerca del 90% de las empresas han optado por paralizar temporalmente sus operaciones debido a la escasa cantidad de pasajeros y la incertidumbre sobre la situación en las rutas. Esta decisión ha sido impulsada por un clima de inestabilidad que afecta no solo a los transportistas, sino también a quienes dependen de estos servicios para sus desplazamientos.
Las rutas hacia destinos importantes como Cochabamba, Oruro, La Paz, Sucre y Trinidad continúan inoperativas debido a los bloqueos establecidos en diferentes tramos carreteros. En medio de este contexto adverso, la única ruta que se encuentra parcialmente habilitada es la que conduce hacia Yacuiba. Sin embargo, incluso este trayecto ha visto una notable disminución en el número de viajeros.
Un encargado de una de las pocas oficinas que aún se mantienen abiertas comentó sobre la desolación reinante: “Ya todo está vacío; las empresas cada día que pasan ya no abren”. Este testimonio pone de relieve cómo muchas compañías han tenido que optar por otorgar vacaciones forzosas o períodos de descanso a su personal debido a la paralización generalizada.
El representante también destacó la caída en la demanda, incluso para Yacuiba, el único destino con acceso parcial. “La gente ve las noticias sobre los bloqueos y ya ni a Yacuiba viajan”, explicó. Esta percepción ha llevado a las empresas a implementar estrategias para atraer pasajeros. Algunas han decidido reducir el costo de los pasajes con el fin de llenar sus unidades. Sin embargo, esta táctica ha tenido resultados decepcionantes; muchos días ni siquiera logran completar la capacidad de los autobuses.
“El precio está muy bajo; nos hemos obligado a bajarlo más de lo establecido para poder llenar y hay días que ni llenamos”, lamentó uno de los trabajadores del sector. La situación actual en la terminal bimodal es un reflejo claro del impacto que tienen los conflictos en las infraestructuras y servicios fundamentales para la movilidad dentro del país. A medida que persisten los bloqueos y aumenta la incertidumbre, tanto el sector del transporte como los usuarios continúan enfrentando grandes desafíos.



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