A tan solo dos semanas de asumir la gobernación de Tarija, María René Soruco ha comenzado a desmantelar la narrativa de una administración “saneada” q
A tan solo dos semanas de asumir la gobernación de Tarija, María René Soruco ha comenzado a desmantelar la narrativa de una administración “saneada” que dejó su predecesor, Oscar Montes. En su evaluación inicial, Soruco ha expuesto una situación financiera alarmante que revela una deuda acumulada de 803 millones de bolivianos, la cual incluye 196 millones en obligaciones con empresas privadas y diversos procesos judiciales relacionados con obras inconclusas. Este diagnóstico pone en evidencia no solo la magnitud de los problemas económicos que enfrenta la Gobernación, sino también las limitaciones severas en liquidez que dificultan su funcionamiento.
La nueva administración se encuentra en una carrera contra el tiempo para buscar soluciones viables ante el Gobierno nacional. Soruco y su equipo están buscando establecer conciliaciones fiscales, reprogramar deudas y explorar mecanismos de cooperación que ayuden a aliviar la presión financiera que pesa sobre el departamento. Este esfuerzo se ve complicado por el hecho de que la Asamblea Legislativa Departamental (ALDT) no ha recibido información oficial sobre el estado económico actual, lo que ha generado vacíos administrativos que obstaculizan incluso las operaciones cotidianas del órgano legislativo.
Fernando Romero, secretario de Economía de la Gobernación, describió la situación como “crítica, crónica y muy difícil”. En sus declaraciones, enfatizó que no se limitarán a presentar un diagnóstico financiero, sino que ya han comenzado a activar gestiones concretas con el Ministerio de Planificación y el Ministerio de Economía para encontrar soluciones. Romero reconoció que los desafíos son múltiples y complejos, señalando la urgencia de atender tanto pasivos inmediatos como responsabilidades a largo plazo.
Uno de los puntos más preocupantes es la caída drástica en los ingresos por regalías hidrocarburíferas e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), recursos clave para el funcionamiento del gobierno departamental. En un contexto donde apenas se han recaudado 25 millones de bolivianos recientemente por estos conceptos, resulta evidente que no es suficiente para cubrir las obligaciones económicas existentes. Además, las cargas financieras se extienden a municipios, subgobernaciones y entidades financieras.
Las afirmaciones sobre una gobernación “saneada” contrastan directamente con lo observado por Soruco y Romero. Si bien algunos compromisos están al día en ciertos ámbitos, esto no garantiza estabilidad financiera a corto plazo. Romero aclaró que aunque hay voluntad para gestionar las finanzas públicas adecuadamente, es esencial ir más allá del simple pago de salarios y deudas. La nueva gestión está comprometida con generar condiciones propicias para crear empleo e ingresos en Tarija.
Por otro lado, la situación dentro de la ALDT también es preocupante. El vicepresidente del organismo legislativo, Andrés Segundo, señaló que no han recibido informes claros sobre el estado económico actual ni sobre las obligaciones financieras pendientes. La transición fue descrita como desordenada y caótica; incluso hay dificultades básicas en el funcionamiento del ente legislativo debido a la falta de recursos como internet o teléfonos.
Ante esta falta de información y condiciones básicas operativas, la ALDT ha comenzado a solicitar informes detallados sobre las finanzas gubernamentales. Segundo indicó que tras recibir estos informes se procederá a analizar los datos para definir una estrategia legislativa que acompañe las gestiones del nuevo ejecutivo departamental. El legislador expresó su disposición para respaldar estas iniciativas ante el Gobierno nacional, reconociendo además el significativo aporte económico que Tarija ha realizado al país mediante sus recursos gasíferos en años anteriores.
En resumen, los primeros pasos del gobierno liderado por María René Soruco evidencian un panorama financiero complejo y desafiante para Tarija. La necesidad urgente de información clara y estrategias efectivas será fundamental para enfrentar esta crisis económica y garantizar un futuro más estable para el departamento.



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