Después de más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia, la situación comienza a normalizarse. Este martes, la Administradora Boliviana de
Después de más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia, la situación comienza a normalizarse. Este martes, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que las rutas están nuevamente expeditas, aunque en algunos tramos aún se llevan a cabo trabajos de limpieza debido a la presencia de ramas y piedras que obstaculizan el paso de vehículos.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, celebró el fin de los bloqueos, afirmando que “Bolivia le dijo basta al bloqueo”. En su declaración, enfatizó que no se trató de una victoria sobre un pueblo o una protesta, sino de una respuesta del Estado ante un método de presión que afectaba a millones de bolivianos. Su mensaje fue claro y directo, especialmente dirigido al líder cocalero Evo Morales, quien había declarado un cuarto intermedio en las movilizaciones. Esta decisión se produjo tres días después de que el Gobierno firmara acuerdos con la Central Obrera Boliviana (COB), un grupo que había estado impulsando las protestas junto con campesinos y seguidores del exmandatario.
Justiniano subrayó que Morales no tomó esta decisión por generosidad, sino porque la ciudadanía había expresado su rechazo a los bloqueos y al sufrimiento que estos causaban a las familias bolivianas. En este contexto, el Gobierno promulgó un decreto que establece el Estado de excepción, respaldado por la Asamblea Legislativa.
El ministro también destacó la responsabilidad del presidente Rodrigo Paz en garantizar el bienestar de las familias bolivianas y en asegurar el suministro de alimentos, medicamentos y combustibles, así como el libre tránsito por las carreteras del país. Sin embargo, en ciudades como La Paz y El Alto, los efectos del conflicto aún son palpables: se han reportado escasez de alimentos e insumos médicos y un aumento significativo en los precios de productos básicos.
“No se puede hacer política usando el sufrimiento de la gente como instrumento de presión”, reflexionó Justiniano. Criticó la paralización económica provocada por los bloqueos, que impidió a las personas trabajar y dificultó el acceso a hospitales para quienes necesitaban atención médica urgente.
A pesar del avance hacia la normalización del tráfico y los servicios básicos, Justiniano advirtió que aún queda mucho por hacer. Las autoridades deben continuar con la limpieza de carreteras y la recuperación del abastecimiento para lograr una transitabilidad plena. Asimismo, resaltó la importancia de reconstruir la economía nacional tras los prolongados días de bloqueo que han dejado huellas profundas en el tejido social y económico del país.



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