En un contexto de creciente tensión social y conflictos que han llevado a 45 días de bloqueos en diversas regiones de Bolivia, el arzobispo de Santa C
En un contexto de creciente tensión social y conflictos que han llevado a 45 días de bloqueos en diversas regiones de Bolivia, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, emitió un ferviente llamado a la ciudadanía para que no se muestre indiferente ante la violencia y la polarización que afecta al país. Durante su homilía dominical, Gualberti subrayó la urgencia de trabajar por la paz, la justicia y la unidad en medio de una situación que ha generado un ambiente de confrontación y desasosiego.
El arzobispo recordó que la misión de Jesús está centrada en brindar esperanza, libertad y dignidad a las personas. En este contexto, instó a los cristianos a asumir el papel de constructores de una sociedad más fraterna y solidaria. “La misión de nosotros, bautizados y discípulos de Jesús, es ser forjadores del reino de Dios”, expresó con firmeza.
La gravedad del momento actual en Bolivia fue un tema central en su discurso. Gualberti destacó que el llamado a construir paz resulta especialmente relevante ante un país marcado por divisiones y violencia. “Es una tarea muy urgente en nuestro país en estos tiempos. Un país dividido, enfrentado, donde reina la violencia, donde se juega con la vida de los demás, donde se desprecia la vida”, manifestó con evidente preocupación.
Además, el arzobispo enfatizó las repercusiones negativas que los conflictos tienen sobre la población, reiterando la necesidad de fomentar el respeto mutuo y el diálogo como medios para superar las diferencias existentes. En este sentido, subrayó que la responsabilidad de buscar soluciones no debe recaer exclusivamente sobre las autoridades nacionales; por el contrario, es un compromiso que debe asumir cada ciudadano.
“Esta no es una tarea solo de las autoridades, sino de todos y cada uno de nosotros”, afirmó Gualberti con convicción. Este llamado a la acción individual resalta la importancia de iniciar procesos de reconciliación desde los espacios más cercanos como son las familias, los lugares de trabajo y las comunidades locales. Aseguró que incluso en estos entornos cotidianos pueden surgir divisiones que requieren ser abordadas mediante el entendimiento y el respeto mutuo.
Finalmente, Gualberti hizo un enfático llamado a todos los bolivianos para que asuman un papel activo en la construcción de una convivencia pacífica. Instó a trabajar juntos para superar las divisiones que actualmente marcan al país: “Una labor a llevar en la cotidianidad de cada día, comenzando por nuestros hogares, porque también hay divisiones y dificultades en nuestros hogares, en el trabajo y en todos los ámbitos de la sociedad”. Su mensaje resuena como una invitación urgente a trabajar por un futuro más unido y pacífico en Bolivia.



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