Este jueves marcó el inicio del proceso de transición en la Gobernación de La Paz, con la ceremonia protocolar entre el gobernador saliente, Santos Qu
Este jueves marcó el inicio del proceso de transición en la Gobernación de La Paz, con la ceremonia protocolar entre el gobernador saliente, Santos Quispe, y su sucesor, Luis Revilla. El acto tuvo lugar en las oficinas de la entidad departamental y estuvo marcado por una entrega simbólica que consistió en un folder y un firme apretón de manos, simbolizando un traspaso pacífico y responsable de la administración.
Durante su discurso inaugural, Santos Quispe enfatizó su compromiso de transparencia al afirmar que no había llegado para “hacer show” ni para ocultar información sobre los proyectos en curso. “Hoy vamos a pasarle toda la información”, aseguró, dirigiéndose a los representantes de las diferentes secretarías involucradas en el proceso. Su comentario parecía insinuar críticas a la situación vivida en la Alcaldía paceña, donde el proceso de transición ha estado envuelto en controversias y acusaciones de falta de colaboración.
El 10 de abril, la Alcaldía de La Paz también dio inicio a su propia transición. En esa ocasión, el alcalde saliente, Iván Arias, entregó las carpetas correspondientes a su sucesor, César Dockweiler. Sin embargo, este último señaló que la documentación no estaba completa y sugirió formar una comisión compuesta por 54 personas para supervisar el proceso. Desde entonces, ambos bandos han intercambiado acusaciones sobre interferencias y dificultades en el avance del traspaso.
En contraste con lo sucedido en el municipio, la transición en la Gobernación se mostró más directa y menos formal. Santos Quispe aseguró que las secretarías estaban dispuestas a atender cualquier solicitud por parte del nuevo equipo. Además, destacó que toda la información necesaria ya se encontraba organizada en las carpetas entregadas.
Luis Revilla también tomó la palabra durante el evento y subrayó que este proceso no debería generar conflictos ni dudas. Afirmó que la información escrita proporcionada sería fundamental para evaluar el estado actual del departamento y recordó que gran parte de los datos ya estaba disponible en línea a través de los sistemas de gestión pública del Estado.
El gobernador electo también se refirió a las auditorías obligatorias que deben realizarse a cada nueva autoridad entrante. Revilla compartió su experiencia personal al recordar que enfrentó procesos penales tras dejar su cargo en el municipio y expresó su deseo de que esta nueva etapa se desarrollara sin persecuciones o conflictos innecesarios entre las gestiones públicas. Esa debe ser la dinámica entre gestiones públicas, concluyó Revilla, reafirmando su intención de llevar adelante una administración basada en la colaboración y el respeto mutuo.



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