En un ambiente de expectativa y compromiso democrático, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) inauguró este domingo, 19 de abril, la jornada electoral d
En un ambiente de expectativa y compromiso democrático, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) inauguró este domingo, 19 de abril, la jornada electoral del balotaje en cinco departamentos de Bolivia. La ceremonia tuvo lugar en Santa Cruz minutos antes de las 08:00 horas y estuvo marcada por las palabras del presidente del TSE, Gustavo Ávila, quien subrayó la determinación de la institución para garantizar un proceso electoral transparente, seguro y confiable. “Iniciamos esta segunda vuelta con un compromiso firme: garantizar el proceso transparente, seguro y confiable para todos los ciudadanos”, afirmó Ávila, recordando el trabajo realizado en elecciones anteriores.
Los departamentos que participan en esta segunda vuelta son Chuquisaca, Tarija, Santa Cruz, Oruro y Beni. En total, más de 93 mil jurados electorales están encargados de supervisar el sufragio de 3.437.951 electores habilitados. La distribución de votantes es significativa: Santa Cruz cuenta con 2.038.004 electores; Chuquisaca tiene 370.517; Tarija, 381.657; Beni, 288.397; y Oruro, 359.376.
Este balotaje se lleva a cabo debido a que en la votación del pasado 22 de marzo ninguno de los candidatos a las gobernaciones logró superar el umbral del 50% de votos válidos o al menos el 40% con una diferencia mínima del 10% respecto al segundo candidato más votado. La jornada electoral se desarrollará desde las 08:00 hasta el cierre de las mesas de sufragio programado para ocho horas después.
En cuanto a los resultados, Ávila aseguró que los primeros datos del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre) serían divulgados esa misma noche. “Esperamos también batir hoy un nuevo récord en este ejercicio que se vive consolidando dentro del régimen electoral”, añadió el presidente del TSE. Además, hizo un llamado a los delegados de las organizaciones políticas a estar presentes en los centros del Sirepre y en el cómputo oficial de votos, enfatizando que su presencia no solo es una opción sino una obligación hacia sus militantes y la ciudadanía.
El papel de los observadores fue otro punto destacado por Ávila durante su discurso. Agradeció profundamente tanto a las misiones nacionales como internacionales que supervisan el proceso electoral y al personal del Órgano Electoral por su dedicación. Resaltó que este acompañamiento fortalece la credibilidad del proceso electoral en curso.
Finalmente, el presidente del TSE reflexionó sobre la importancia simbólica y especial de esta jornada electoral para Bolivia. Indicó que representa el cierre de uno de los ciclos electorales más complejos e intensos en la historia reciente del país. Desde 2024, Bolivia ha llevado a cabo elecciones judiciales, generales en dos vueltas y subnacionales también en dos rondas electorales. “No ha sido un ciclo exigente; ha sido una verdadera prueba de madurez institucional para el órgano electoral y para el pueblo boliviano”, concluyó Ávila, reafirmando que el país ha demostrado estar a la altura de las circunstancias políticas actuales.



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