El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, ha expresado su preocupación por la persistencia de ciertas prácticas obsoletas e
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, ha expresado su preocupación por la persistencia de ciertas prácticas obsoletas entre algunos jueces, quienes se resisten a adaptarse a un sistema judicial moderno y eficiente. Según Saucedo, esta resistencia está afectando negativamente la administración de justicia en Bolivia y es necesario un cambio de mentalidad que permita avanzar hacia una justicia más transparente y equitativa.
Durante su intervención, el presidente del TSJ reconoció y valoró el trabajo de aquellos operadores judiciales que desempeñan sus funciones con integridad y dedicación. A ellos les hizo un llamado a redoblar esfuerzos en su labor diaria, enfatizando la importancia de su papel en la mejora del sistema judicial. “Quiero pedirles a todos los que están haciendo las cosas bien que las hagamos mejor. Pongámonos la mano al pecho; confío en que no nos van a dejar solos ni ir en contra de esta cruzada que estamos llevando adelante las autoridades de justicia en Bolivia”, manifestó con firmeza.
En el contexto de su discurso, Saucedo también abordó la reciente tragedia del asesinato de un magistrado en Santa Cruz de la Sierra. Este hecho ha conmocionado al país y el presidente del TSJ lo considera una oportunidad para marcar un cambio significativo en la administración judicial. Reiteró su deseo de que este caso no quede impune y subrayó que es inaceptable que, debido a las acciones de unos pocos, se generalice una percepción negativa sobre el sistema judicial. “No es posible que por unos cuantos nos metan a todos en la misma bolsa. Es mi atribución como presidente velar por la correcta administración de justicia en todo el país”, afirmó.
Además, Saucedo instó a los funcionarios y jueces a mejorar la calidad del servicio brindado a los litigantes, advirtiendo sobre posibles sanciones para aquellos que incurran en malos tratos o comportamientos irregulares. “La gente acude a nuestros despachos con problemas y no es posible que reciba malos tratos. Es un servicio a la sociedad; debemos corregir estas prácticas. Si se detecta personal que maltrata a la gente o esconde expedientes por dinero, debe ser sancionado”, enfatizó con determinación.
Con estas declaraciones, el presidente del TSJ busca impulsar una transformación dentro del sistema judicial boliviano, donde se priorice el respeto hacia los ciudadanos y se garantice una justicia accesible y efectiva para todos.



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