En La Guaira, estado venezolano que ha sido severamente golpeado por los terremotos ocurridos hace cuatro días, las labores de rescate continúan en ma
En La Guaira, estado venezolano que ha sido severamente golpeado por los terremotos ocurridos hace cuatro días, las labores de rescate continúan en marcha con la participación de equipos internacionales. Rescatistas provenientes de Estados Unidos, Perú, El Salvador, Alemania y Suiza se encuentran en la zona, trabajando arduamente para sacar tanto a personas atrapadas como a víctimas mortales. La situación es crítica, pero aún hay indicios de vida entre los escombros.
Un funcionario policial que prefirió mantenerse en el anonimato confirmó a EFE que se logró rescatar a una persona alrededor de las 15:00 horas locales. En el mismo sentido, un grupo de rescatistas estadounidenses y suizos, junto con bomberos venezolanos, se encuentran en la búsqueda de un niño que podría estar atrapado bajo los escombros. Meredith Pool, integrante del equipo Gideon Rescue de Estados Unidos, así como los bomberos locales, están comprometidos en esta misión crucial.
La complejidad del rescate se ve acentuada por las condiciones del terreno. John Boquett, teniente coronel de los Bomberos de Caracas, explicó que el reducido espacio disponible obliga a utilizar herramientas manuales en lugar de maquinaria pesada. A medida que avanzan las excavaciones, los rescatistas instalan soportes de madera para estabilizar las estructuras y evitar nuevos derrumbes que pongan en riesgo sus vidas.
La situación climática también ha generado complicaciones. Javier Erken, un bombero peruano parte del grupo que llegó hace pocos días al país, reportó el rescate reciente de una mujer de 60 años atrapada en un edificio colapsado. Este equipo trajo consigo a una perra entrenada para detectar personas con vida o fallecidas. Erken destacó la dificultad que representa la alta temperatura en la región: La deshidratación del personal y la rápida descomposición de los cadáveres son factores críticos, indicó.
El ambiente es desolador; el olor a muerte se siente incluso con mascarillas debido al estado avanzado de descomposición en algunas áreas. A pesar del paso del tiempo desde el desastre —casi 100 horas— Erken mantuvo la esperanza sobre la posibilidad de encontrar sobrevivientes: “La teoría puede decir una cosa, pero la experiencia nos muestra otra”.
Por otro lado, Armin Braun, al frente del equipo brasileño que llegó recientemente al país, anunció que este lunes comenzará a funcionar un hospital de campaña con 48 profesionales listos para ofrecer atención médica. Además, cuentan con 80 rescatistas adicionales para apoyar las operaciones en La Guaira.
En medio del caos, la situación social también se ha deteriorado. Los ruidos constantes generados por miles de motocicletas dificultan la escucha atenta por parte de los rescatistas que intentan detectar gritos provenientes de debajo de los escombros. Al mismo tiempo, se han reportado numerosos saqueos en comercios locales; muchos negocios han sido destruidos o permanecen cerrados debido a la emergencia.
Las cifras oficiales sobre las víctimas siguen siendo confusas. Prensa Presidencial informó recientemente que al menos 33 personas han sido rescatadas hasta el momento sin especificar un marco temporal claro para esta cifra. Sin embargo, el Gobierno ha indicado que hay casi 1.500 muertos y alrededor de 3.150 heridos desde los terremotos ocurridos el miércoles pasado; un número que ha disminuido considerablemente respecto a reportes anteriores donde se mencionaban hasta 4.300 heridos.
A medida que avanzan las labores de rescate y recuperación en La Guaira, el desafío no solo radica en salvar vidas sino también en restablecer algún grado de normalidad ante una tragedia sin precedentes para la región.



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