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La crisis vial en Bolivia se ha intensificado, afectando gravemente el transporte y la circulación de bienes esenciales en varias regiones del país. Según un informe de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta las 08:30 de este sábado se contabilizaban 92 puntos de bloqueo en seis departamentos, lo que ha generado un impacto significativo en la movilidad de pasajeros y el transporte de mercancías como alimentos, medicamentos y combustibles.
Cochabamba se destaca como el departamento más afectado, con 26 puntos de bloqueo. Le siguen La Paz con 21 bloqueos, Oruro con 18, Potosí con 15, Chuquisaca con 10 y Santa Cruz con solo 2. Esta situación ha mantenido en estado de alerta a transportistas, productores y comerciantes, así como a numerosas familias que dependen de la Red Vial Fundamental para sus desplazamientos diarios y el abastecimiento de productos básicos.
En medio de esta crisis, San Julián, un área crítica en Santa Cruz, se convirtió en escenario de un operativo conjunto entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas. Desde las primeras horas del sábado, las autoridades llevaron a cabo acciones destinadas a despejar las carreteras bloqueadas que conectan Santa Cruz con Beni y la Chiquitania. Los informes preliminares indican que esta intervención logró liberar uno de los puntos ocupados por sectores interculturales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Además, grupos autoconvocados y miembros de la Unión Juvenil Cruceñista se sumaron a los esfuerzos para restablecer el tráfico en la zona, resaltando el descontento generado por más de tres semanas de bloqueos.
Otro punto crítico fue Río Abajo en La Paz, donde un operativo realizado el jueves permitió reabrir el tránsito y facilitar la llegada de productos agrícolas a los mercados locales. Este restablecimiento fue clave para mitigar los efectos del desabastecimiento alimentario en La Paz, una región que ha sufrido considerablemente debido a los bloqueos y al aumento de precios.
El conflicto que atraviesa Bolivia se ha expandido más allá de demandas laborales específicas para incluir exigencias políticas más amplias. Todo comenzó con un pliego petitorio presentado por la Central Obrera Boliviana (COB), que exigía un aumento salarial del 20%. A raíz de esto, se declaró un paro general indefinido. La Federación Departamental Única de Campesinos Túpac Katari también se sumó a las movilizaciones, realizando bloqueos en el altiplano paceño y en rutas hacia Oruro para protestar contra la Ley 1720 sobre reconversión de tierras, normativa que ya fue derogada.
Como resultado directo del conflicto, la Terminal de Buses de La Paz ha suspendido múltiples salidas hacia diferentes destinos del país. El Gobierno ha manifestado su disposición para establecer espacios de diálogo que permitan abordar las demandas planteadas; sin embargo, también ha señalado que algunas exigencias son legítimas mientras que otras parecen tener objetivos políticos que van en contra del orden democrático.
Ante esta situación crítica y ante la continuidad de los bloqueos, la ABC ha recomendado a la población tomar precauciones adicionales antes de viajar. Se aconseja verificar el estado actual de las carreteras y evitar desplazamientos innecesarios por las rutas afectadas.



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