El acceso a las tecnologías digitales entre niños y adolescentes continúa en aumento, con más de la mitad de los menores iniciando su uso de internet
El acceso a las tecnologías digitales entre niños y adolescentes continúa en aumento, con más de la mitad de los menores iniciando su uso de internet alrededor de los seis años, en muchos casos sin la supervisión directa de sus padres. Esta tendencia se confirma en un estudio que examina los hábitos digitales y las posibles vulnerabilidades de la población infantil y juvenil en diversas ciudades del país.
La investigación, que incluyó encuestas a 1.200 menores en múltiples localidades, revela que el teléfono celular es el dispositivo predominante para conectarse a internet, utilizado por más del 86% de los jóvenes, especialmente entre quienes tienen entre 15 y 17 años. La televisión se posiciona como el segundo medio más empleado, con un 50% de preferencia.
En cuanto a la interacción en redes sociales, los adolescentes destacan como los usuarios más activos. WhatsApp lidera las plataformas con un 83% de uso, seguido de TikTok y YouTube, con un 80% y 76%, respectivamente. Los jóvenes en el rango de 15 a 17 años muestran una mayor frecuencia en el uso de estas aplicaciones, además de Facebook e Instagram. Más de tres cuartas partes de los encuestados cuentan con perfiles propios en redes sociales o plataformas de juegos.
Respecto a la supervisión parental, el estudio señala que solo la mitad de los adolescentes percibe un involucramiento de sus padres en el control del uso de internet. Esta mediación es más común en menores de 13 a 14 años, mientras que en el grupo de mayor edad disminuye, otorgando mayor autonomía a los jóvenes. En muchos hogares se aplican restricciones en el acceso a internet o dispositivos como método para limitar el tiempo en línea o corregir conductas consideradas inapropiadas.
El contacto con la tecnología aporta beneficios significativos, como el desarrollo de habilidades digitales avanzadas, incluyendo el manejo de herramientas de seguridad en línea como las VPN, que protegen la privacidad durante la navegación. Sin embargo, también se registran experiencias negativas: cerca del 14% de los adolescentes reporta enfrentarlas con alta frecuencia, un tercio las experimenta ocasionalmente y la mitad no ha tenido incidentes relevantes. Estos episodios pueden variar desde conflictos menores hasta situaciones más graves como acoso o exposición a contenido inadecuado.
En cuanto a conductas de riesgo, casi la mitad de los jóvenes ha interactuado en línea con personas desconocidas, práctica más común entre los mayores de 15 años. Además, un 40% ha concretado encuentros presenciales con individuos conocidos por internet, con una mayor incidencia en varones y en el grupo de mayor edad.
Estas tendencias no son exclusivas del país, ya que estudios internacionales también reflejan un uso intensivo de dispositivos móviles entre adolescentes, incluso en contextos sociales, y hábitos como consumir alimentos mientras se está frente a pantallas, lo que evidencia la profunda integración de la tecnología en la vida cotidiana de los jóvenes



COMMENTS