El juez ha dictado una medida de detención preventiva de tres meses para una pareja acusada de ser los principales responsables en el robo de más de 2
El juez ha dictado una medida de detención preventiva de tres meses para una pareja acusada de ser los principales responsables en el robo de más de 2,2 millones de bolivianos, en un caso que ha conmocionado a la sociedad boliviana. La decisión fue tomada durante una audiencia de medidas cautelares, donde se evidenció la gravedad del ilícito y la necesidad de continuar con las investigaciones para identificar a otros posibles implicados.
Edgar Salazar, abogado defensor de la víctima, confirmó que tanto el hombre como la mujer detenidos son considerados sospechosos clave en este caso. Actualmente, ambos se encuentran recluidos en diferentes centros penitenciarios; el hombre ha sido trasladado al penal de San Pedro, mientras que la mujer cumple su detención en la cárcel de Obrajes. Salazar destacó que las indagaciones continúan avanzando y se mantiene la expectativa de poder identificar a más individuos involucrados en el robo, así como verificar la información relacionada con los vehículos utilizados por los delincuentes.
Las primeras indagaciones han revelado que los detenidos desempeñaron un papel crucial como intermediarios en el atraco. Se les acusa de haber convencido a la víctima para llevar a cabo una supuesta compra de oro, que resultó ser un engaño. Según Salazar, actuaron como nexo entre los autores del robo y la víctima, facilitando así el ilícito.
El comandante de la Policía de la zona Sur de La Paz, Miguel Zambrana, proporcionó detalles sobre cómo se llevó a cabo el plan delictivo. Los delincuentes contactaron a sus víctimas a través de redes sociales y organizaron una reunión en un departamento alquilado mediante Airbnb. Durante esta cita, mostraron a las víctimas lo que supuestamente era oro y les solicitaron una suma considerable de dinero: 2.240.000 bolivianos. Tras recibir dos maletas con el efectivo, los compradores fueron reducidos y maniatados.
Zambrana explicó cómo transcurrió el momento del atraco: “Les muestran el supuesto oro y les indican que ellos muestren el dinero; cuando los compradores mencionan que tienen el efectivo en su vehículo, los delincuentes bajan a recogerlo y al regresar al departamento los atacan y maniatan con cables telefónicos antes de huir con las maletas”.
La detención preventiva es solo el inicio del proceso judicial relacionado con este robo millonario. Las autoridades policiales han manifestado su compromiso por seguir recopilando pruebas y avanzar en las investigaciones para lograr nuevas detenciones relacionadas con este caso impactante que ha dejado una huella profunda en la comunidad local.



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