La crisis económica que afecta a Oriente Petrolero se ha agudizado con la reciente acción legal emprendida por el delantero argentino Jonatan Cristald
La crisis económica que afecta a Oriente Petrolero se ha agudizado con la reciente acción legal emprendida por el delantero argentino Jonatan Cristaldo. El futbolista ha presentado una demanda ante la FIFA debido a deudas pendientes que el club tiene con él, correspondientes a las temporadas 2023 y 2025. Esta situación ha generado una gran preocupación entre los directivos del club cruceño, que se encuentran ante un nuevo desafío en medio de una complicada situación financiera.
Cristaldo ha hecho público su descontento, señalando que ha agotado todas las instancias previas antes de recurrir al organismo internacional del fútbol. En sus declaraciones, el jugador expresó: “Esperando que se pueda solucionar algo, por lo menos. La deuda data desde 2023 y también me deben de la temporada 2025”. Su frustración es evidente, ya que ha intentado resolver el problema directamente con los dirigentes sin obtener respuestas satisfactorias.
El monto total de la deuda, según lo indicado por Cristaldo, supera los 50 mil dólares. A pesar de sus esfuerzos por llegar a un acuerdo amistoso con la dirigencia, el delantero lamentó que las conversaciones no han prosperado, lo que le ha llevado a tomar esta drástica decisión. “Hemos hablado con algunos dirigentes y esperemos que, en las próximas horas o días, logremos llegar a un acuerdo. No quería llegar a esta instancia, pero desde el año pasado venía conversando con los directivos y nunca me solucionaron”, añadió.
La situación es aún más compleja si se considera que la deuda no es un problema nuevo para Oriente Petrolero. Fuentes cercanas al club han confirmado que esta situación se arrastra desde administraciones anteriores. En particular, han señalado la gestión interina liderada por Gustavo Gutiérrez como incapaz de resolver estas obligaciones económicas.
Un dirigente del club, quien optó por permanecer en el anonimato, reconoció las serias dificultades financieras por las que atraviesa Oriente Petrolero. Este directivo valoró la actitud del jugador durante su tiempo en el equipo y subrayó su disposición para encontrar soluciones viables. “La verdad, Churry se portó muy bien con nosotros en el periodo que nos tocó como interinos. Incluso pedía y aceptaba el pago en bolivianos al tipo de cambio, pero lamentablemente no teníamos recursos y había deudas que se tenían que priorizar”, manifestó.
A medida que esta situación avanza hacia instancias legales más formales en la FIFA, el futuro inmediato del club cruceño se presenta incierto. La presión sobre la dirigencia aumenta mientras buscan resolver no solo este conflicto específico sino también un contexto financiero mucho más amplio que amenaza la estabilidad del equipo en el competitivo mundo del fútbol profesional.



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