La Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) se encuentra en la antesala de un proceso electoral crucial, donde se definirán los próximos líder
La Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) se encuentra en la antesala de un proceso electoral crucial, donde se definirán los próximos líderes que guiarán la institución durante el periodo 2026-2030. Las elecciones están programadas para el 17 de julio y la fecha límite para la inscripción oficial de candidaturas se ha establecido para el 24 de junio. En este contexto, las campañas políticas han comenzado a tomar forma, con dos figuras principales en el centro del debate: Eduardo “Lalo” Cortez, exrector y actual candidato a la reelección, y Carlos Salinas, un docente que ha emergido como su principal opositor.
Eduardo Cortez ha optado por dejar su cargo como rector para buscar un nuevo mandato, presentando su candidatura junto a José Luis Vaca Zelaya como candidato a vicerrector. Durante su campaña, Cortez resalta los logros de su gestión anterior, que incluyen la recuperación de la institucionalidad universitaria y una notable mejora en los procesos de acreditación académica. Según sus declaraciones, la universidad ha pasado de tener solo un 14% de sus carreras acreditadas a más del 70%, un cambio que considera fundamental para elevar los estándares educativos y posicionar a la UAJMS en el ámbito internacional.
Cortez también hace hincapié en los esfuerzos realizados para actualizar la normativa interna y elaborar planes de desarrollo que han permitido ordenar el funcionamiento institucional. En sus discursos, defiende que no solo ha estabilizado las finanzas universitarias tras heredar un déficit significativo, sino que también ha implementado reformas estructurales necesarias para avanzar hacia una mejor calidad educativa.
Por otro lado, Carlos Salinas ha tomado un enfoque diferente al lanzar su candidatura desde la plaza principal de Tarija y la Casa Cívica. En su discurso inaugural, enfatizó la necesidad urgente de transformar la universidad y devolverle su esencia a la comunidad tarijeña. Salinas argumenta que es fundamental abrir una nueva etapa en la gestión institucional que involucre no solo a estudiantes y docentes, sino a toda la sociedad tarijeña. Con una trayectoria marcada por su participación activa en la dirigencia estudiantil y como docente en Ciencias Económicas y Financieras, Salinas busca capitalizar su experiencia en gestión gremial para presentar una alternativa viable al electorado.
La elección no solo se perfila como una lucha entre dos visiones sobre el futuro de la UAJMS; también está marcada por tensiones crecientes entre los partidarios de ambos candidatos. Las redes sociales se han convertido en un campo de batalla donde circulan acusaciones mutuas de nepotismo y mala gestión. Si bien Cortez enfrenta críticas relacionadas con supuestas contrataciones irregulares durante su administración, Salinas ha sido vinculado con Osman “Chonta” Palenque, un conocido dirigente estudiantil con una trayectoria controvertida.
A medida que se acerca el plazo para inscribir candidaturas y las elecciones del 17 de julio se perfilan en el horizonte, tanto Cortez como Salinas intensifican sus estrategias para captar el apoyo decisivo de docentes y estudiantes. El resultado no solo determinará quién liderará la UAJMS en los próximos años; también definirá el rumbo institucional frente a desafíos significativos en términos financieros y académicos que enfrenta actualmente esta casa de estudios superiores.



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