La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y Transportes Aéreos Bolivianos (TAB) han emitido una declaración conjunta para desmentir cualquier vinculación con ac
La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y Transportes Aéreos Bolivianos (TAB) han emitido una declaración conjunta para desmentir cualquier vinculación con actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico, luego de que se difundieran denuncias sobre el presunto uso de un avión de TAB para transportar droga líquida desde Miami, Estados Unidos, hasta la ciudad de Santa Cruz. Esta situación ha generado una fuerte preocupación en la opinión pública y en las autoridades, dado que involucra a entidades estatales dedicadas al transporte aéreo.
En una conferencia de prensa realizada en La Paz, el comandante general de la FAB, Sergio Lora, enfatizó que ni la Fuerza Aérea ni TAB están implicados en ningún tipo de actividad ilegal ni contribuyen al tráfico de sustancias prohibidas. Recalcó que TAB es una empresa pública cuyo único cometido es el transporte aéreo de carga, y que no tiene injerencia en la inspección o certificación del contenido declarado por los remitentes o consignatarios. La responsabilidad sobre la legalidad y naturaleza de las mercancías recae exclusivamente en quienes envían y reciben los cargamentos, así como en los operadores logísticos y agentes involucrados en cada operación.
El comandante Lora también informó que se ha ordenado la apertura de una investigación exhaustiva para esclarecer completamente el origen y la cadena logística vinculada a los envíos sospechosos. Este proceso busca determinar la trazabilidad internacional de la carga, identificar a todas las personas naturales o jurídicas implicadas —sean nacionales o extranjeras— y establecer responsabilidades concretas. En caso de confirmarse conductas ilícitas, se procederá conforme a lo establecido por la ley con las acciones legales y administrativas necesarias, garantizando siempre el respeto al debido proceso y colaborando con las autoridades competentes.
El contexto del caso se remonta a una serie de operativos realizados en el Aeropuerto Internacional Viru Viru durante tres días consecutivos a mediados del mes pasado. En estas acciones coordinadas entre varias instituciones estatales se inspeccionaron más de 1.800 kilogramos de carga procedente desde Estados Unidos. Como resultado, se decomisaron 369 kilogramos aproximadamente de marihuana húmeda oculta dentro de equipos electrónicos e industriales. Esta sustancia permanece bajo custodia estatal conforme a los procedimientos legales vigentes.
Es importante aclarar que la cantidad total inspeccionada no equivale al volumen exacto del estupefaciente incautado; por lo tanto, cualquier afirmación que hable de “dos toneladas” carece de respaldo técnico y no corresponde a los datos oficiales proporcionados por las autoridades.
Respecto a los responsables directos del transporte del narcótico, el comandante Lora señaló que necesariamente deben ser tanto quienes enviaron la carga desde el extranjero como quienes recibieron dicha mercancía en territorio boliviano. Estos actores estarían involucrados en actividades ilícitas y han sido identificados para conocimiento de las autoridades pertinentes. Sin embargo, cuando se le consultó sobre cuántos individuos o entidades están señalados formalmente, prefirió no dar detalles para evitar comprometer la investigación o perjudicar a las instituciones involucradas.
Este episodio pone sobre relieve los retos que enfrentan las empresas estatales dedicadas al transporte aéreo para garantizar que sus servicios no sean utilizados como vehículos para actividades ilegales. La negativa rotunda por parte de FAB y TAB busca preservar su integridad institucional y aclarar cualquier sospecha que pueda afectar su imagen pública. Al mismo tiempo, refuerza la necesidad de fortalecer los controles aduaneros y logísticos para impedir que cargamentos ilícitos sean camuflados dentro del flujo legítimo de mercancías internacionales.
La colaboración entre diferentes organismos estatales durante los operativos demuestra un esfuerzo conjunto por combatir el narcotráfico desde diversos frentes, especialmente en puntos estratégicos como aeropuertos internacionales donde convergen múltiples cargas provenientes del exterior. De esta manera se pretende proteger no solo la seguridad nacional sino también garantizar un comercio transparente y legal que beneficie a toda la población.
En síntesis, este caso evidencia tanto las complejidades como los mecanismos institucionales existentes para enfrentar el tráfico ilegal de sustancias prohibidas mediante rutas aéreas comerciales. La postura oficial expresada por FAB y TAB subraya su compromiso con la legalidad y transparencia mientras continúan colaborando con las investigaciones para esclarecer completamente este incidente




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