La situación de la producción avícola en el país se ha vuelto crítica tras más de 40 días de bloqueos, que han interrumpido la cadena de suministro y
La situación de la producción avícola en el país se ha vuelto crítica tras más de 40 días de bloqueos, que han interrumpido la cadena de suministro y afectado gravemente tanto la producción de pollo como de huevo. Omar Castro, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores (ANA), advirtió que las consecuencias de esta crisis se comenzarán a sentir con fuerza en siete semanas, momento en el cual se prevé un aumento significativo en los precios del pollo a nivel nacional.
Según Castro, la reciente interrupción en la llegada de pollitos bebés a las granjas ha sido devastadora. La semana pasada, aproximadamente 5,6 millones de pollitos estaban programados para ingresar al ciclo productivo; sin embargo, debido a los bloqueos, solo 3 millones lograron ser trasladados, dejando a muchos pollitos muertos en las incubadoras. Cochabamba se ha visto particularmente afectada, con una capacidad de suministro que apenas alcanzó el 18% de lo necesario.
La crisis no solo afecta al pollo; Castro también destacó que la producción de huevo está en una situación similar. La cantidad de gallinas ponedoras que se han podido incorporar al ciclo productivo ha disminuido drásticamente. Mientras que anteriormente se cargaban 130.000 gallinas ponedoras, ahora esta cifra ha caído a solo 64.000, lo que augura una inminente escasez y un aumento en los precios del huevo.
Además del impacto económico directo sobre los productos avícolas, Castro advirtió sobre las repercusiones más amplias que están surgiendo en el sector laboral. La reducción en la producción está llevando a despidos generalizados en diversas áreas relacionadas con la industria avícola, lo que agrava aún más la situación económica del país.
En medio de este panorama desalentador, Castro criticó al Gobierno por su enfoque ante los bloqueos. A su juicio, no es suficiente con intentar establecer diálogos o declarar cuartos intermedios como lo hizo recientemente San Julián; lo que se necesita es garantizar el libre tránsito y poner fin a las obstrucciones. En sus palabras: “Los bloqueadores son gente irracional”, enfatizando que el hambre resultante de esta crisis podría tener consecuencias mucho más severas que los conflictos políticos actuales.
Un dirigente del sector agropecuario también compartió su perspectiva sobre la gravedad del asunto, señalando que aunque los bloqueos no logran derrocar gobiernos, sí pueden provocar un descontento profundo entre la población debido a la falta de alimentos. La advertencia es clara: si no se toman medidas urgentes para restablecer la normalidad en la producción y distribución alimentaria, el país enfrentará serios problemas económicos y sociales en un futuro cercano.



COMMENTS