Este martes, la plaza San Francisco en la sede de Gobierno será el escenario de un cabildo que busca expresar el rechazo a los bloqueos que han asfixi
Este martes, la plaza San Francisco en la sede de Gobierno será el escenario de un cabildo que busca expresar el rechazo a los bloqueos que han asfixiado a los departamentos de La Paz, Oruro y Cochabamba. La convocatoria, que comenzará a las 17:30, surge en un contexto de creciente tensión social, tras casi 40 días de protestas y movilizaciones que han impactado severamente el abastecimiento de productos esenciales en estas regiones.
Los organizadores del cabildo, conformados por más de 80 organizaciones del Comité Multisectorial, han manifestado su preocupación ante la situación actual. Leonel Cóndor Huayra, representante del comité, subrayó que el evento es una representación del sector popular que se ha sentido abandonado durante este periodo de crisis. Hemos buscado diálogo, pero lo único que quieren (los bloqueadores) es derrocar al Gobierno. Nosotros no estamos defendiendo a un presidente, sino a la democracia, afirmó Cóndor Huayra.
El llamado a este cabildo no solo busca visibilizar el descontento ante los bloqueos, sino también exigir al Gobierno la declaración de un Estado de excepción. Esta medida se considera necesaria para restablecer el tráfico vehicular y permitir que los departamentos afectados puedan recibir alimentos, combustible, oxígeno y medicamentos. La situación ha alcanzado un punto crítico con más de 11 muertes reportadas como consecuencia de la crisis.
El representante del Comité Multisectorial también lanzó un mensaje contundente a los grupos movilizados: Queremos manifestar a estos grupos radicales que se pongan la mano al pecho; ya hay más de 11 muertos. ¿Cuántos muertos más quieren?. Esta declaración refleja la urgencia con la que se percibe la necesidad de encontrar una solución pacífica y efectiva a las tensiones actuales.
Las protestas han sido impulsadas en gran parte por la Central Obrera Boliviana y sectores campesinos, quienes han llevado sus demandas a las calles durante casi seis semanas. Los departamentos más perjudicados continúan enfrentando dificultades para acceder a productos básicos debido a las obstrucciones en las vías. La situación plantea un desafío significativo tanto para los manifestantes como para el Gobierno, que busca equilibrar las demandas sociales con el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana.



COMMENTS