La Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur) ha emitido un pronunciamiento en el que destaca una notable disminuci
La Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur) ha emitido un pronunciamiento en el que destaca una notable disminución en las quejas de los usuarios relacionadas con la calidad de la gasolina. Esta mejora se atribuye a las medidas implementadas por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que han comenzado a añadir aditivos a la gasolina, lo que ha permitido estabilizar y mejorar tanto su calidad como su apariencia. Sin embargo, a pesar de esta evolución positiva en las quejas, la asociación reconoce que la confianza del consumidor sigue resentida, lo que ha tenido un impacto significativo en sus ventas, que han caído un 50%.
El presidente de Asosur, Moisés Hidalgo, se mostró optimista sobre el futuro inmediato del carburante en el país y confirmó que la gasolina oscura seguirá disponible hasta finales de junio. Aseguró que se están realizando esfuerzos para asegurar la calidad del combustible gracias a los aditivos introducidos por YPFB. Imagino y estoy seguro de que YPFB firmará nuevos contratos para una nueva gasolina base, expresó Hidalgo, sugiriendo un cambio hacia una mejora sostenida en el suministro.
A pesar de los conflictos sociales que han afectado diversas regiones del país, Hidalgo señaló que en Tarija el suministro de carburantes se mantiene estable y sin interrupciones significativas. No obstante, reconoció que departamentos como La Paz y Oruro están experimentando dificultades relacionadas con bloqueos y otros inconvenientes que afectan la distribución.
En cuanto al origen del combustible, Hidalgo aclaró que la gasolina distribuida en el oriente boliviano proviene principalmente de Paraguay, lo cual beneficia a las regiones de Tarija y Chuquisaca. Actualmente, es la gasolina especial plus la que está siendo estabilizada antes de su distribución. Por otro lado, refirió que en La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba se está utilizando gasolina fósil producida localmente por YPFB, la cual presenta un color más blanquecino y representa solamente el 35% del total nacional.
El contexto de esta situación remonta a finales de 2025 cuando comenzaron a surgir denuncias sobre la mala calidad del combustible, inicialmente concentradas en el eje central del país. Sin embargo, durante el primer trimestre de este año, estas quejas se expandieron a nivel nacional. Aunque YPFB había declarado cerrada esta problemática hacia mayo, persisten ciertas inconformidades relacionadas con los retrasos en los pagos de indemnización y la falta de confianza dentro del sector transporte.
En resumen, aunque Asosur celebra una disminución en las reclamaciones por parte de los usuarios gracias a las mejoras implementadas por YPFB, los efectos colaterales sobre las ventas y la desconfianza generalizada continúan afectando al sector. La situación actual plantea desafíos importantes para recuperar plenamente la confianza del consumidor en el ámbito del suministro de combustibles en Bolivia.



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