Este sábado, un grupo de conductores de camiones logró finalmente avanzar por la carretera que conecta Llavini con la ciudad de Cochabamba, después de
Este sábado, un grupo de conductores de camiones logró finalmente avanzar por la carretera que conecta Llavini con la ciudad de Cochabamba, después de haber permanecido estancados en medio de bloqueos durante varias semanas. Sin embargo, el camino hacia la libertad no estuvo exento de peligros. Este domingo, algunos de estos camioneros denunciaron haber sido atacados con piedras y dinamita por grupos que aún persisten en sus protestas.
Entre los testimonios más conmovedores se encuentra el de un conductor que, visiblemente afectado, relató su experiencia aterradora. Con lágrimas en los ojos, describió cómo fue objeto de agresiones mientras intentaba continuar su viaje: “Me han lanzado piedra y dinamita, me dijeron que iban a quemar el camión”, expresó desde el interior de su vehículo. A pesar del miedo y los daños sufridos —como un parabrisas frontal roto—, este hombre formó parte de un contingente de 200 conductores que finalmente pudieron retomar su ruta hacia Cochabamba.
La situación en Bolivia es compleja, ya que actualmente se encuentra vigente un estado de excepción que prohíbe bloqueos en las vías. Sin embargo, las protestas persisten, lo que ha llevado al Gobierno a implementar un plan para desbloquear las carreteras. En este contexto, Alfredo, uno de los dirigentes del transporte pesado, destacó la importancia del avance logrado: “Por fin se pudo rescatar a más de 200 conductores que estuvieron por semanas pasando hambre y frío al dormir en la carretera”. Su declaración subraya la difícil situación vivida por estos trabajadores durante el tiempo que permanecieron atrapados.
La intervención para liberar el tramo hacia Llavini fue llevada a cabo con el apoyo de fuerzas policiales y militares, quienes realizaron operativos para despejar la ruta. En algunos casos, esto incluyó el uso de gas lacrimógeno contra los bloqueadores. Los conductores afectados incluyen tanto a quienes realizaban rutas nacionales como a aquellos provenientes del exterior que quedaron atrapados debido a las manifestaciones.
A medida que las tensiones continúan en el país, la seguridad y bienestar de los transportistas sigue siendo una preocupación central para sus representantes y para las autoridades encargadas del orden público.



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