El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, ha manifestado su creciente preocupación por la prolongación de los bloqueos que han superado los 40 días, u
El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, ha manifestado su creciente preocupación por la prolongación de los bloqueos que han superado los 40 días, un fenómeno que está generando una marcada distancia entre las posiciones del Gobierno y los sectores movilizados. En un intento por gestionar la crisis, Ayllón ha realizado recorridos por diferentes puntos de bloqueo con el objetivo de establecer corredores humanitarios que permitan el acceso a alimentos, medicamentos, ambulancias y oxígeno en la ciudad de Sucre.
Ayllón no ha escatimado en expresar su inquietud, señalando que cada día que pasa parece intensificar las diferencias entre las partes involucradas. “Estoy muy preocupado porque siento que día que pasa es día en que las posiciones están más encontradas”, indicó el gobernador. A pesar de los esfuerzos realizados, como largas jornadas de diálogo con los movilizados, el ambiente sigue siendo tenso. Aunque se ha logrado habilitar el paso para ambulancias y cisternas de oxígeno, así como la entrada de 65 camiones con productos básicos hacia la capital chuquisaqueña, la situación sigue siendo crítica.
Uno de los factores que ha complicado el panorama es la implementación de un sistema de relevos comunitarios entre los bloqueadores. Este mecanismo permite mantener las medidas de presión de forma indefinida, lo que dificulta cualquier intento por normalizar la situación. “¿Por qué no se cansan? Porque los relevos son diarios. Tres comunarios por comunidad se turnan un día a la semana y así nunca van a llegar a cansarse”, explicó Ayllón al referirse a esta estrategia.
En cuanto a las demandas planteadas por los movilizados, el gobernador destacó un cambio significativo en su enfoque. Las exigencias ya no giran en torno a proyectos de desarrollo como caminos, acceso al agua potable o electrificación; más bien han tomado un carácter político claro: “Ya no hablan de proyectos para sus comunidades. Lo han dicho claramente: su demanda es la renuncia del presidente”, subrayó.
La situación sanitaria también se ve afectada por estos bloqueos. Aunque se mantiene el paso para ambulancias y pacientes, Ayllón ha reconocido las dificultades que enfrentan aquellos con enfermedades graves para trasladarse dentro y fuera del departamento. Además, lamentó que la conflictividad esté obstaculizando la ejecución de obras públicas debido a la imposibilidad de transportar materiales necesarios para diversas regiones.
Ante esta compleja situación, el gobernador hizo un llamado urgente al Gobierno nacional para que agote todos los mecanismos posibles de diálogo y evite una escalada del conflicto. También advirtió sobre el riesgo potencial de enfrentamientos entre sectores poblacionales si no se busca una solución pacífica pronto. “Creo que el Gobierno tiene que definitivamente ajustarse los pantalones y tomar las acciones que correspondan”, manifestó Ayllón.
Finalmente, sugirió que sería beneficioso para las autoridades nacionales trasladarse hasta los puntos críticos para dialogar directamente con los sectores movilizados y buscar una salida pacífica a esta crisis prolongada. La situación en Chuquisaca continúa siendo incierta mientras tanto, con la comunidad esperando respuestas concretas ante un conflicto que afecta a todos sus habitantes.



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