La situación del abastecimiento de combustibles en Bolivia, especialmente en la ciudad de La Paz, se ha vuelto crítica debido a los bloqueos que afect
La situación del abastecimiento de combustibles en Bolivia, especialmente en la ciudad de La Paz, se ha vuelto crítica debido a los bloqueos que afectan el tránsito de cisternas. Según Sebastián Daroca, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), actualmente hay un total de 1.048 cisternas de gasolina en tránsito hacia diversas localidades del país. De estas, 290 están destinadas a La Paz, pero una gran parte se encuentra detenida entre Konani y Oruro, mientras que otras están bloqueadas en diferentes puntos intermedios.
La petrolera estatal atribuye esta problemática a los bloqueos que impiden el ingreso normal de carburantes a la planta de Senkata. Esta situación ha llevado a YPFB a operar mediante rutas alternas, aunque estas no han logrado normalizar el suministro de combustibles en la región. A pesar de la acumulación de cisternas con gasolina y diésel en las rutas cercanas a La Paz, Daroca aseguró que la ciudad sigue recibiendo un abastecimiento parcial. En sus declaraciones a Radio Fides, afirmó que las 290 cisternas en tránsito podrían abastecer adecuadamente a La Paz durante varios días.
Además de las cisternas de gasolina, se reporta la presencia de 1.180 cisternas de diésel en diferentes puntos del país. De estas, 397 están en tránsito hacia La Paz, 297 se encuentran en Desaguadero y 47 están ubicadas entre Caracollo y Oruro. Daroca explicó que aunque algunas rutas están habilitadas y permiten el ingreso limitado de cisternas, esto no es suficiente para satisfacer la demanda total de combustible en la capital.
Mientras tanto, las estaciones de servicio enfrentan largas filas y dificultades para proveer combustible a los conductores. YPFB ha informado que los bloqueos en los accesos principales al departamento limitan el ingreso normal a Senkata, lo que afecta tanto el abastecimiento en la ciudad como en las provincias paceñas adyacentes.
El presidente de YPFB también indicó que incluso si las cisternas logran llegar hasta la planta de Senkata, aún queda pendiente completar la distribución hacia las estaciones de servicio. Los puntos de bloqueo en áreas urbanas complican aún más las operaciones logísticas, lo que retrasa la llegada del combustible a los surtidores.
En respuesta a esta crisis, se han realizado esfuerzos para llevar combustible a otras localidades. Recientemente, 13 municipios distribuidos en seis provincias del departamento recibieron un total de 500.000 litros de Gasolina Especial y 15.000 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP), según informó YPFB. Sin embargo, el panorama sigue siendo desafiante para los ciudadanos que dependen del acceso regular a estos recursos vitales.



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