En respuesta al preocupante aumento de casos de chikungunya y dengue, las autoridades locales han implementado medidas drásticas para contener la prop
En respuesta al preocupante aumento de casos de chikungunya y dengue, las autoridades locales han implementado medidas drásticas para contener la propagación de estas enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti. Tras la experiencia en Bermejo, donde se llevó a cabo una paralización total de actividades durante 24 horas para realizar una jornada intensiva de limpieza y eliminación de criaderos del insecto, ahora le corresponde a Yacuiba adoptar una estrategia similar pero ampliada y organizada por distritos durante tres días consecutivos. Esta acción es parte de un plan coordinado por el Centro de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM), bajo la dirección de la Alcaldía, que ha declarado emergencia sanitaria en la ciudad.
El operativo previsto para los días 25, 26 y 27 de febrero comprende la suspensión total de actividades públicas y privadas en diferentes sectores según un cronograma oficial. La medida busca facilitar las tareas de limpieza profunda, fumigación y deschatarrización con el objetivo claro de eliminar los focos donde el mosquito puede reproducirse. Esta acción es crucial dado que hasta el 21 de febrero se habían confirmado ya 27 casos positivos de chikungunya en Yacuiba, con pacientes que presentan síntomas severos como fiebre alta, dolores articulares intensos especialmente en caderas, tobillos y manos, cefaleas localizadas en la región ocular y erupciones cutáneas. La enfermedad no solo afecta durante su fase aguda, que puede extenderse más allá de diez días, sino que deja secuelas prolongadas que incluyen insomnio y trastornos dermatológicos.
El secretario Municipal de Salud, Osmany Pérez, ha enfatizado la necesidad imperiosa de esta intervención sanitaria y ha explicado que la paralización total permitirá a los equipos especializados intervenir sin obstáculos para destruir los criaderos del mosquito vector. Asimismo, ha destacado que esta labor involucra no solo al personal sanitario sino también a las fuerzas policiales, militares y educativas, además del apoyo activo de organizaciones comunitarias como la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), encargada de movilizar a los líderes barriales para garantizar una cobertura efectiva.
La Red de Salud local mantiene un protocolo riguroso ante cada caso confirmado mediante un bloqueo epidemiológico que abarca un perímetro aproximado a diez cuadras alrededor del paciente infectado. En estas zonas se despliega inmediatamente una brigada especializada en fumigación para contener el avance del virus. Sin embargo, Pérez subraya que estas medidas serán insuficientes si no se eliminan los reservorios domésticos donde el mosquito deposita sus huevos. Los elementos comunes como llantas abandonadas, botellas vacías, vasijas sin uso o macetas con agua estancada constituyen focos permanentes para la proliferación del vector. Por ello insiste en que las fumigaciones resultan inútiles si las viviendas mantienen estos criaderos activos.
Para complementar estas acciones preventivas, las autoridades sanitarias han reforzado la atención médica destinada a quienes presenten síntomas compatibles con chikungunya o dengue. Se recomienda a la población evitar la automedicación y acudir prontamente a los centros asistenciales para recibir diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado. La Red de Salud ha garantizado tanto los medicamentos necesarios como el incremento del recurso humano sanitario: se contratarán cuarenta profesionales adicionales para asegurar atención continua las 24 horas en centros primarios. En particular, el Hospital Rubén Zelaya dispondrá de un equipo especializado conformado por médico, bioquímico y enfermera dedicado exclusivamente a pacientes con estas patologías.
Paralelamente, otros centros hospitalarios regionales como el Hospital Fray Quebracho han ampliado su capacidad operativa para brindar atención permanente durante todo el día, tras obtener autorización oficial para tal fin. Estas medidas reflejan un esfuerzo integral orientado no solo a contener la transmisión sino también a brindar soporte sanitario adecuado ante un brote que afecta ya a varios municipios en el departamento.
La situación epidemiológica adquiere además una dimensión fronteriza debido al flujo constante entre Bolivia y Argentina. En ese contexto, el Ministerio de Salud Pública argentino ha emitido un comunicado oficial instruyendo intensificar los controles sanitarios en localidades limítrofes como Aguas Blancas y Salvador Mazza. La autoridad sanitaria argentina advierte sobre la importancia de vigilar síntomas compatibles con estas enfermedades febriles entre quienes hayan viajado recientemente al vecino país o participado en eventos masivos como las festividades carnavalescas. Se recalca enfáticamente evitar la automedicación con antiinflamatorios no esteroideos como aspirina o ibuprofeno debido a riesgos asociados y se exhorta a consultar inmediatamente al sistema público sanitario ante cualquier signo sospechoso.
En suma, esta crisis sanitaria exige una respuesta coordinada entre autoridades municipales, departamentales e internacionales dada su repercusión directa sobre la salud pública regional. La participación activa y responsable de la comunidad resulta fundamental para cortar efectivamente las cadenas transmisoras eliminando criaderos domiciliarios y acatando las disposiciones oficiales sobre paralización temporal de actividades. Solo mediante esta conjunción entre medidas sanitarias rigurosas e involucramiento ciudadano será posible controlar este brote epidémico que ya afecta múltiples localidades y representa un desafío considerable para los sistemas locales de salud pública




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