El municipio de Uriondo ha logrado avances significativos en la protección de su producción agrícola, especialmente en la viticultura, gracias a la im
El municipio de Uriondo ha logrado avances significativos en la protección de su producción agrícola, especialmente en la viticultura, gracias a la implementación de un sistema antigranizo que se estableció hace dos años. Este programa, diseñado para mitigar los efectos devastadores de las granizadas, ha demostrado su eficacia durante el último ciclo productivo, al evitar daños en la mayoría del territorio municipal. Según el alcalde Javier Lazcano Quiroga, la única zona afectada por las granizadas en el período 2025-2026 fue Colón Norte, lo que confirma que las medidas preventivas adoptadas han sido oportunas y adecuadas para resguardar a los agricultores y sus cultivos.
La iniciativa municipal denominada “lucha contra granizo” se basa en un conjunto de estrategias tecnológicas y operativas que combinan el monitoreo constante del clima con acciones directas para prevenir la formación y caída de granizo. El sistema cuenta con cinco estaciones agrometeorológicas distribuidas estratégicamente en la región, cuya función principal es recopilar datos sobre las condiciones atmosféricas que pueden favorecer la aparición de granizo. Estos dispositivos permiten detectar a tiempo las situaciones de riesgo y emitir alertas tempranas a los equipos encargados de la defensa contra este fenómeno climático.
En cuanto a los métodos específicos para enfrentar el peligro del granizo, el municipio utiliza cohetes antigranizo que tienen como objetivo dispersar o modificar las nubes cargadas antes de que descarguen su contenido sobre las áreas cultivadas. Esta técnica preventiva ha sido fundamental para evitar pérdidas significativas en los cultivos de uva y otros productos agrícolas del valle central. Además, el equipo municipal encargado del programa está capacitado para actuar rápidamente ante cualquier señal de alerta proveniente de las estaciones meteorológicas, lo que demuestra un alto nivel de organización y compromiso con la protección del sector productivo local.
Paralelamente a estas acciones, el gobierno municipal está trabajando en la consolidación de una fábrica local dedicada a la producción de malla antigranizo, un recurso adicional importante para proteger físicamente los cultivos frente a este fenómeno natural. Aunque inicialmente se esperaba contar con apoyo financiero del gobierno anterior para llevar adelante este proyecto, finalmente no se concretaron los recursos necesarios debido a limitaciones económicas. Ante esta situación, las autoridades locales están explorando alternativas de financiamiento mediante alianzas con el sector privado y colaboraciones con fabricantes especializados en Argentina. Esta estrategia busca asegurar una fuente sostenible y accesible de insumos para fortalecer aún más la defensa contra las granizadas.
En otro plano relacionado con la producción vitivinícola, el alcalde Lazcano confirmó que se prepara la tradicional fiesta de la cosecha o vendimia para mediados del mes de marzo. Este evento no solo es una celebración cultural sino también un reflejo del éxito productivo alcanzado por los agricultores locales. A pesar de algunas críticas por parte de sectores que no valoran completamente el significado económico y social de esta festividad, desde la municipalidad se destaca que una buena parte de la uva ya ha sido vendida exitosamente. Esto representa una señal positiva tanto para los productores como para toda la cadena comercial vinculada al cultivo y venta de uvas.
La realización exitosa del programa antigranizo y el avance hacia una mayor autosuficiencia en insumos protectores contribuyen directamente a fortalecer la economía agrícola del valle central. La protección efectiva contra fenómenos climáticos adversos es crucial para garantizar estabilidad en los ingresos y fomentar inversiones futuras orientadas a ampliar la producción vitivinícola. En este sentido, el trabajo coordinado entre autoridades municipales, productores locales y sectores privados resulta fundamental para consolidar un modelo productivo resiliente frente a los desafíos ambientales recurrentes en esta región.
En conclusión, los esfuerzos iniciados hace dos años por Uriondo en materia de defensa contra el granizo han mostrado resultados concretos que benefician directamente a sus agricultores. La continuidad y mejora constante del programa representan una oportunidad clave para mantener e incrementar la competitividad agrícola local, mientras que iniciativas complementarias como la fábrica de mallas antigranizo apuntan a generar mayor autonomía tecnológica. Asimismo, eventos como la fiesta de vendimia reflejan no solo una tradición cultural sino también un indicador tangible del buen desempeño productivo alcanzado gracias al trabajo conjunto entre autoridades y productores rurales




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