El presidente de Blooming, Sebastián Peña, manifestó su profunda preocupación tras los violentos incidentes registrados en el estadio Jesús Bermúdez d
El presidente de Blooming, Sebastián Peña, manifestó su profunda preocupación tras los violentos incidentes registrados en el estadio Jesús Bermúdez durante el partido de cuartos de final contra Real Oruro, que culminó con una pelea masiva y la expulsión de 17 jugadores. Peña señaló que hubo deficiencias tanto humanas como técnicas en la labor arbitral, incluyendo irregularidades en las decisiones tomadas por la sala VAR y el árbitro principal, lo que, a su juicio, contribuyó a generar un clima de confrontación.
Enfatizó la gravedad de la situación, destacando que una persona resultó gravemente herida y está siendo atendida por el club, mientras que Real Oruro no ha asumido ninguna responsabilidad económica por los daños ocasionados. Confirmó que el afectado será trasladado a La Paz para recibir atención quirúrgica especializada.
Asimismo, Peña informó que Blooming presentó denuncias formales ante la Federación Boliviana de Fútbol para solicitar la adopción de medidas urgentes. Señaló que el equipo enfrenta una desventaja deportiva en las semifinales debido a sanciones que considera injustas, afectando tanto a miembros del plantel como al cuerpo técnico. Destacó especialmente los casos del director técnico Mauricio Soria y de los jugadores Franco Posse y Gabriel Valverde, quienes, según explicó, actuaron en defensa propia o intentaron mediar en el conflicto.
El dirigente también cuestionó la actuación policial durante los hechos, criticando que la respuesta se limitó al uso de gas lacrimógeno sin implementar protocolos adecuados para proteger a los jugadores y al personal. Consideró que la policía debió establecer cordones de seguridad y evacuar a los equipos hacia los vestuarios para evitar la escalada de violencia.
Por otro lado, Fabricio Franzhek, director de Blooming, respaldó la postura del club y expuso las irregularidades desde el punto de vista reglamentario. Indicó que, según un informe, algunos jugadores fueron expulsados sin que se les mostrara la tarjeta correspondiente en el campo, lo cual contraviene las normas de la FIFA y evidencia, en su opinión, una actuación intencionalmente perjudicial por parte del cuerpo arbitral.
Blooming anunció que continuará presentando las denuncias pertinentes ante las autoridades deportivas y médicas, exigiendo sanciones y medidas que garanticen la seguridad para evitar la repetición de estos hechos. Además, el club subrayó que las agresiones sufridas por sus jugadores y cuerpo técnico han generado una clara desventaja competitiva para las próximas fases de la Copa Bolivia, por lo que demandan igualdad en las condiciones de juego




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