El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, protagonizó un acto emblemático minutos antes del mediodía al salir desde Palacio Quemado hacia la Plaz
El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, protagonizó un acto emblemático minutos antes del mediodía al salir desde Palacio Quemado hacia la Plaza Murillo en La Paz para conmemorar la llegada del Ekeko, figura central de la tradicional fiesta de la miniatura y los deseos. Acompañado por su esposa y bajo estrictas medidas de seguridad, el mandatario se acercó a los numerosos asistentes congregados en el lugar, quienes aprovecharon la oportunidad para saludarlo, tomarse fotografías e intercambiar pequeños obsequios, destacando especialmente los ‘billetitos’ del denominado Banco de la Fortuna.
Esta festividad, que se celebra cada 24 de enero en la ciudad de La Paz, es conocida como la Feria de la Alasita, un evento que fusiona elementos de la cosmovisión andina, la religión católica y las expresiones artesanales urbanas, sustentándose en la fe de sus participantes. Durante la celebración, los objetos en miniatura que se intercambian, junto con los billetitos o dinero real, se consideran amuletos de abundancia y buena suerte. La figura ancestral del Ekeko, representada en la “illa”, encarna el verdadero espíritu de esta tradición paceña.
En este contexto, el presidente y su esposa participaron activamente en el intercambio de billetitos en bolivianos y dólares, estrechando manos entre la multitud que se agolpaba para saludarlo, en un ambiente que requirió la intervención tanto de sus guardaespaldas como de la Policía para mantener el orden. Entre los asistentes, se escucharon expresiones de apoyo y felicitaciones, mientras algunas personas le entregaban canastas con víveres y productos de primera necesidad.
El recorrido desde la puerta de Palacio Quemado hasta la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz se transformó en un trayecto marcado por la multitud que buscaba acercarse al mandatario. Al llegar frente al templo, el presidente y su comitiva participaron en la bendición de las illas realizada por sacerdotes católicos, quienes también le otorgaron agua bendita, extendiendo la bendición tanto a su persona como a las miniaturas que portaba.
Simultáneamente, en el Parque Urbano Central, lugar donde se desarrolla la feria alasitera más grande de la ciudad, se llevó a cabo la inauguración oficial del evento. Aunque se esperaba la presencia del presidente Paz, la representación gubernamental estuvo a cargo de la vocera Carla Faval y el viceministro de Culturas, Andrés Zaratti, quienes acompañaron al alcalde de La Paz, Iván Arias. Este último manifestó que había preparado tres obsequios para el presidente, que esperaba entregarle en persona: una estatuilla del Ekeko, un pequeño aguayo lleno de billetitos y una copia de la declaratoria de la Alasita como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad otorgada por la UNESCO




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