En un ambiente marcado por la tensión y el descontento, el presidente Rodrigo Paz se presentó en Achacachi para participar en un acto oficial organiza
En un ambiente marcado por la tensión y el descontento, el presidente Rodrigo Paz se presentó en Achacachi para participar en un acto oficial organizado por el municipio. Su llegada fue recibida con gritos y abucheos, lo que reflejó el malestar de la población ante diversas problemáticas, especialmente en torno a la calidad de la gasolina. En un intento por abordar estos reclamos, Paz afirmó que su presencia tenía como objetivo dar la cara frente a las críticas y asumir responsabilidades por la situación.
Durante su discurso en la plaza principal de Achacachi, el presidente reconoció el descontento de los ciudadanos respecto al manejo de los hidrocarburos. Los representantes me han expresado la bronca que hay con el tema de la gasolina y los hidrocarburos, y es verdad compañeros. Por eso hemos cambiado autoridades porque no han hecho bien su trabajo, manifestó, refiriéndose a los cambios recientes en la dirección de YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos). En este contexto, recordó que el 30 de marzo se anunció la destitución del expresidente interino de YPFB, Yussef Akly, quien fue reemplazado por Claudia Cronembold. Sin embargo, a pesar del cambio en la administración, persisten las dudas sobre la calidad del combustible.
El presidente también destacó que su gobierno ha enfrentado múltiples crisis relacionadas con el transporte en diferentes departamentos del país. En las últimas semanas, las tensiones se han intensificado con transportistas de Santa Cruz, La Paz y Oruro debido a los recurrentes problemas con la gasolina. Para mitigar estos conflictos, Paz aseguró que se están gestionando recursos para compensar a los transportistas afectados. Estamos empezando a devolver los recursos; ya son casi 9 millones de bolivianos que estamos devolviendo, afirmó ante un auditorio que reclamaba precisamente por lo que describieron como gasolina basura.
Más allá del tema del combustible, el presidente también aprovechó su visita para anunciar inversiones en infraestructura. Informó que se destinarán 20 millones de bolivianos para construir dos puentes en cada uno de los seis municipios de la provincia Omasuyos, lo que resultará en un total de 12 nuevas estructuras. Ustedes, cada alcalde, nuevo alcalde, decidan dónde necesitan sus puentes, indicó Paz, sugiriendo flexibilidad en cuanto a las especificaciones técnicas y ubicación de las obras.
Finalmente, abordó otro asunto relevante para la comunidad: el proyecto de alcantarillado en Achacachi. El presidente mencionó que este proyecto está actualmente detenido debido a un proceso judicial que ha llegado al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Aseguró que una vez se emita un fallo sobre este asunto, se reanudarán las obras necesarias para mejorar el sistema sanitario local.
La visita del presidente Paz a Achacachi resalta no solo su intención de enfrentar las críticas y buscar soluciones a problemas apremiantes como la calidad de los combustibles y proyectos de infraestructura local, sino también el desafío constante que enfrenta su administración ante un público cada vez más exigente y crítico.



COMMENTS