El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, ha concluido una serie de encuentros estratégicos en Washington D.C., centrados en abordar los d
El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, ha concluido una serie de encuentros estratégicos en Washington D.C., centrados en abordar los desafíos económicos que enfrenta su nación. Durante su visita a Estados Unidos, el futuro mandatario sostuvo conversaciones con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, a quien expresó su reconocimiento por el diálogo constructivo y la colaboración propuesta para el desarrollo boliviano.
Goldfajn, por su parte, felicitó personalmente a Paz por su reciente victoria electoral y delineó un plan de acompañamiento del Grupo BID. Este plan se estructura en tres fases clave: una transición a corto plazo, una etapa de estabilización con énfasis en la protección social, y finalmente, la implementación de reformas orientadas a fomentar un crecimiento económico sostenido. El máximo directivo del BID reiteró el compromiso de la institución para contribuir a un futuro más próspero para Bolivia.
Previamente, el presidente electo también se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aunque los detalles específicos de este encuentro no han sido divulgados. La agenda de Paz en la capital estadounidense, iniciada el miércoles, se ha enfocado en gestiones ante organismos multilaterales con el objetivo primordial de asegurar el suministro de combustibles y garantizar la disponibilidad de divisas en la economía boliviana, dos de las principales preocupaciones actuales en el país sudamericano.
En declaraciones recientes, Paz Pereira afirmó que la problemática del desabastecimiento de combustibles será resuelta, señalando que solo resta ultimar los aspectos logísticos para la importación de diésel y gasolina. En este esfuerzo, el presidente electo cuenta con el respaldo de un equipo de colaboradores, incluyendo a los economistas José Luis Lupo, Mauricio Medinaceli y Gabriel Espinoza. Este último ha enfatizado el trabajo conjunto para asegurar que los combustibles lleguen a cada rincón del país, buscando abrir puertas a mayores flujos de inversión y oportunidades para Bolivia.
La escasez de combustibles se ha convertido en una preocupación recurrente desde el año pasado, y su solución fue una de las promesas centrales de la campaña electoral de Paz. Asimismo, el próximo gobierno boliviano deberá enfrentar la persistente falta de divisas que ha afectado al país desde principios de 2023, generando restricciones en el acceso a dólares dentro del sistema financiero. Ambas situaciones han contribuido al encarecimiento de productos de primera necesidad, reflejándose en una inflación acumulada del 18.33% en los primeros nueve meses del año, cifra que excede significativamente el 7.5% proyectado para todo 2025.
Rodrigo Paz Pereira, quien asumirá la presidencia junto a su vicepresidente, el expolicía Edman Lara, prestará juramento el próximo 8 de noviembre




COMMENTS