La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha programado un partido amistoso crucial para la Selección Nacional con el propósito de recuperar el ritmo co
La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha programado un partido amistoso crucial para la Selección Nacional con el propósito de recuperar el ritmo competitivo y superar una racha negativa que ha marcado las últimas presentaciones del equipo. Este encuentro se llevará a cabo poco antes del viaje a Monterrey, México, donde Bolivia disputará un partido decisivo en el repechaje rumbo a la Copa Mundial 2026. La cita será el domingo 15 de marzo en el estadio Ramón Aguilera Costas y tendrá como rival a la selección de Trinidad y Tobago, un adversario que servirá como última prueba antes del desafío oficial contra Surinam, previsto para el 26 de marzo.
Esta iniciativa responde a la necesidad de que el combinado nacional recupere confianza y mejore su rendimiento tras una serie preocupante de resultados adversos. En concreto, Bolivia arrastra una racha de seis partidos sin conocer la victoria, con cinco derrotas y un empate que han generado cuestionamientos sobre la efectividad del cuerpo técnico encabezado por Óscar Villegas, así como sobre el desempeño general de los futbolistas convocados. El amistoso contra Trinidad y Tobago representa una oportunidad estratégica para revertir esta tendencia negativa y preparar al equipo para un compromiso de alta importancia en el plano internacional.
Además del aspecto deportivo, este encuentro tiene también una dimensión social significativa. Se espera que la afición cruceña acuda masivamente al estadio Ramón Aguilera Costas para brindar un respaldo entusiasta a los jugadores antes de su desplazamiento a territorio mexicano, donde realizarán diez días de entrenamiento intensivo. La cercanía con la fecha del repechaje añade un valor simbólico al partido amistoso, ya que permitirá al equipo afianzarse en aspectos tácticos y anímicos bajo la mirada atenta de su público local.
Es relevante señalar que la convocatoria para este amistoso se ha concretado pese a no coincidir con las fechas oficiales FIFA, lo que implica que Trinidad y Tobago podría presentarse con un plantel alternativo debido a compromisos propios o limitaciones en sus convocatorias nacionales. Esta circunstancia no resta importancia al encuentro, ya que para Bolivia representa una oportunidad indispensable dada la pausa en los campeonatos nacionales. En efecto, los clubes participantes en la División Profesional estarán concluyendo su participación en el Torneo de Verano por esas fechas, mientras que el campeonato oficial comenzará recién en abril. Este contexto facilita la concentración del seleccionado nacional para preparar adecuadamente el partido contra Surinam.
El historial entre Bolivia y Trinidad y Tobago es escaso pero favorable para el equipo boliviano. Hasta ahora se han enfrentado únicamente en una ocasión, en enero de 2022 en el estadio Patria, cuando Bolivia logró una contundente victoria por 5-0 bajo la dirección técnica del entonces entrenador César Farías. En aquel partido destacaron figuras como Marcelo Martins y Bruno Miranda, quienes contribuyeron con goles significativos para romper una racha negativa similar a la actual. Sin embargo, su participación en esta próxima convocatoria aún está por definirse debido a evaluaciones técnicas recientes.
El escenario actual exige al combinado nacional un replanteamiento táctico y anímico profundo para encarar con éxito las próximas competencias oficiales internacionales. El partido contra Trinidad y Tobago no solo representa un desafío deportivo sino también una oportunidad clave para recomponer el ánimo colectivo y fortalecer la cohesión del equipo después de resultados poco alentadores. La Federación Boliviana de Fútbol apuesta por este encuentro como un punto de inflexión necesario para recuperar terreno y confianza antes del trascendental repechaje por un cupo mundialista.
En suma, este amistoso adquiere una relevancia especial tanto por su proximidad temporal al repechaje como por las condiciones internas del fútbol boliviano en esta etapa preparatoria. La combinación entre necesidad deportiva urgente y apoyo popular local configura un escenario propicio para que Bolivia intente retomar la senda positiva hacia sus objetivos internacionales inmediatos. El compromiso frente a Trinidad y Tobago será sin duda una prueba determinante para medir las capacidades actuales del seleccionado nacional y ajustar detalles fundamentales rumbo a sus metas deportivas mayores




COMMENTS