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El diálogo entre el Gobierno y la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) ha marcado un avance significativo hacia la pacificación del país, tras alcanzar un acuerdo para la elaboración de una nueva normativa que mantendrá vigentes las medidas económicas, incluida la eliminación de la subvención a los combustibles. Como parte del compromiso, la dirigencia sindical ordenó el levantamiento inmediato de los bloqueos en las carreteras, que se mantenían desde el 6 de enero.
El acuerdo se concretó durante un encuentro celebrado en el mercado Santa Rosa, en la ciudad de El Alto, luego de una pausa de una hora en las negociaciones. En la reunión participaron seis ministros: José Luis Lupo (Presidencia), Gabriel Espinoza (Economía), Marco Antonio Oviedo (Gobierno), Óscar Mario Justiniano (Desarrollo Productivo), Beatriz García (Educación) y Tatiana Flores (Salud).
De acuerdo con lo establecido, el Gobierno conformará una comisión que, junto a los sectores movilizados y representantes sociales, trabajará en la redacción del nuevo decreto. No obstante, se acordó que este mantendrá exclusivamente los artículos relacionados con la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, la reprogramación de créditos del sistema financiero, la mejora de los bonos sociales y la regulación de la política salarial.
El Ejecutivo se comprometió a promulgar el decreto consensuado en un plazo máximo de 48 horas. Por su parte, la COB dispuso el cese inmediato de los bloqueos y otras medidas de presión, aunque mantendrá el estado de emergencia hasta la promulgación oficial del nuevo decreto.
El dirigente de la COB, Mario Argollo, destacó en conferencia de prensa que la lucha de los movilizados ha dado resultados y que se enviará un mensaje a todos los afiliados para que cumplan con el levantamiento de las medidas de presión en todo el territorio nacional.
Previo a la reanudación de la reunión, las autoridades habían manifestado avances positivos en las negociaciones. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, señaló que se analizarían las propuestas presentadas, mientras que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que se estaban evaluando todas las opciones.
Desde el 6 de enero, la COB había intensificado sus protestas exigiendo la abrogación del Decreto Supremo 5503, manteniendo bloqueos indefinidos en seis de los nueve departamentos del país hasta la firma del acuerdo.
Estas medidas de presión provocaron un impacto significativo en la economía, la movilidad y los servicios esenciales. El domingo, aún se reportaban 69 puntos de bloqueo, que se espera sean levantados progresivamente.
La paralización generó pérdidas millonarias en sectores productivos y comenzó a provocar desabastecimiento de alimentos, combustibles y productos básicos. Los sectores más afectados fueron el transporte, el turismo y la producción agrícola.
La Cámara de Transporte del Oriente advirtió que cada día de bloqueo implica pérdidas cercanas a 20 millones de bolivianos para el transporte de carga. En el sector turístico, se estiman pérdidas diarias superiores a los 4 millones de dólares, especialmente en destinos como Uyuni y el lago Titicaca.
La interrupción en la circulación de productos causó escasez en algunas zonas del occidente y una sobreoferta en otras, afectando el abastecimiento del mercado interno. Asimismo, autoridades de salud y la Cámara Nacional de Industrias alertaron sobre retrasos en la entrega de insumos médicos y oxígeno, poniendo en riesgo la atención a pacientes.
Turistas que quedaron varados en las carreteras relataron las dificultades enfrentadas durante los días de bloqueo. Familias como la de Marieth tuvieron que recorrer a pie más de 35 kilómetros desde Patacamaya hasta La Paz, cargando sus maletas en un intento por continuar su viaje por el país, que incluía visitas a diversos destinos turísticos.
A pesar de que algunas empresas de turismo lograron sortear algunos bloqueos utilizando rutas alternas, incluso cerca de la frontera con Chile, la multiplicación de los puntos cerrados complicó el retorno a la capital y afectó la planificación de los tours.
Con la firma del acuerdo, se espera la normalización gradual del tránsito y la reanudación de la distribución de productos en todo el territorio nacional




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