El diputado nacional José Luis Porcel continúa investigando una problemática vinculada a los aportes de los trabajadores y la gestión de fondos por pa
El diputado nacional José Luis Porcel continúa investigando una problemática vinculada a los aportes de los trabajadores y la gestión de fondos por parte de la Gestora Pública. Según sus declaraciones, esta entidad adquirió bonos emitidos por el banco Fassil, institución que posteriormente quebró, lo que ocasionó la pérdida de los recursos invertidos.
Porcel explicó que, tras la fusión y nacionalización de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) por parte del Estado, se recurrió a la emisión de bonos a través del banco Fassil para obtener liquidez. La Gestora Pública se vio en la obligación de comprar estos bonos, entregando dinero a cambio de documentos financieros emitidos por la entidad bancaria. Sin embargo, la quiebra del banco provocó que una parte significativa de esos recursos se perdiera.
Posteriormente, los documentos financieros fueron transferidos al banco Unión, mientras que la cartera de crédito del banco Fassil fue repartida entre entidades privadas. No obstante, estas no aceptaron los bonos, por lo que quedaron en manos del banco Unión. Según Porcel, esta institución financiera mantiene una deuda con la Gestora y, por ende, con los ciudadanos, pero no dispone de los fondos necesarios para cubrirla en la actualidad. Se prevé que la devolución se realice mediante un plan de pagos, aunque el valor de ese dinero se verá afectado por la inflación, convirtiéndolo en un monto depreciado.
El parlamentario detalló que la Gestora administra aproximadamente 26 mil millones de dólares, y reconoció que el dinero entregado al banco Fassil debe ser recuperado, calificando esta operación como un manejo inadecuado de los recursos. Destacó que el Estado, enfrentando una crisis económica en años recientes, ha recurrido a la emisión de bonos tanto del Banco Central como del banco Fassil para financiar gastos y sueldos, a pesar de que el país mantiene un déficit fiscal desde 2015.
Porcel señaló que el nuevo gerente de la Gestora tendrá la tarea de realizar un análisis detallado para determinar con precisión cuánto de los 26 mil millones de dólares ha sido mal administrado a través de estas emisiones de bonos, las cuales calificó como prácticamente pérdidas para el Estado. Incluso si se recupera el dinero en uno o dos años, su valor real se verá reducido por la inflación acumulada.
En cuanto al monto involucrado en la operación con el banco Fassil, el diputado estimó que la compra de bonos superó los 2 mil millones de dólares, aunque indicó que próximamente podrá ofrecer una cifra más exacta. Recalcó que esta suma representa un impacto considerable para los aportantes y constituye un hueco financiero significativo, advirtiendo que esta situación había sido señalada con anticipación, pero no recibió la atención debida en su momento




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