Entre 2006 y 2014, el Fondo Indígena acumuló ingresos por aproximadamente 1.397 millones de bolivianos, provenientes del 5% del Impuesto Directo a los
Entre 2006 y 2014, el Fondo Indígena acumuló ingresos por aproximadamente 1.397 millones de bolivianos, provenientes del 5% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), según datos recopilados en el libro “Fondo Indígena La Gran Estafa”, compilado por Manuel Morales Álvarez. Este fondo fue establecido tras una extensa lucha para destinar un porcentaje del IDH a los pueblos indígenas, y comenzó a operar en 2010 bajo la supervisión de un directorio conformado por cinco organizaciones nacionales y tres regionales.
El Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas y Comunidades Campesinas (FDDPPIYCC) tuvo como objetivo financiar proyectos en comunidades indígenas tanto de tierras altas como bajas. En total, se aprobaron alrededor de tres mil proyectos, aunque sólo mil llegaron a ejecutarse. Sin embargo, investigaciones posteriores revelaron múltiples irregularidades en la administración de estos recursos, con apenas un proyecto cerrado de manera adecuada.
La Contraloría detectó que 153 proyectos permanecían inconclusos y reportó la pérdida de 71 millones de bolivianos que fueron transferidos o depositados en cuentas personales en bancos privados. Además, en 2014, el Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (Conamaq) denunció la corrupción vinculada a este fondo, señalando la participación de altos dirigentes de diversas organizaciones indígenas y campesinas.
Entre 2012 y 2013, se registraron conflictos internos en organizaciones como Cidob y Conamaq, que culminaron en la creación de estructuras paralelas con apoyo policial, alineadas con el gobierno de entonces, lideradas por figuras como Melva Hurtado e Hilarión Mamami.
Según un informe presentado en el Senado por la exministra de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, el Fondo recibió ingresos totales de más de 3.197 millones de bolivianos entre 2006 y 2014, con egresos que sumaron 1.342 millones, dejando un saldo de aproximadamente 1.855 millones. Sin embargo, el libro señala que estos recursos sufrieron desvíos, apropiaciones indebidas y un manejo poco transparente, incluso con incautaciones por parte del gobierno que no fueron debidamente aclaradas.
La controversia alrededor del Fondo Indígena ha involucrado a numerosos actores, y la investigación ha trascendido a niveles políticos, con la detención preventiva del ex presidente Luis Arce en relación con este caso. La difusión de la lista de implicados ha generado gran repercusión en redes sociales y en la opinión pública




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