Por quinta semana consecutiva, Evo Morales no se presentó en su habitual programa de radio transmitido por la emisora Kawsachun Coca (RKC), una ausenc
Por quinta semana consecutiva, Evo Morales no se presentó en su habitual programa de radio transmitido por la emisora Kawsachun Coca (RKC), una ausencia que ha generado diversas especulaciones y mantiene en suspenso a sus seguidores y al público en general. Desde el pasado 4 de enero, el expresidente boliviano ha dejado de participar en las entrevistas que solía brindar a través de este espacio, una plataforma desde la cual mantenía comunicación con la ciudadanía y sus bases políticas. Durante la emisión del domingo 8 de febrero, ni el conductor del programa ni los invitados hicieron mención alguna a Morales ni explicaron las razones de su alejamiento temporal, lo que ha profundizado el misterio sobre su situación actual.
Antes de desaparecer del aire, Morales estuvo presente en una actividad pública organizada por una de las centrales sindicales más representativas del Trópico de Cochabamba, conocida como las Seis Federaciones. Este evento fue uno de sus últimos actos públicos visibles antes de comenzar su retiro mediático. Inicialmente, allegados al exmandatario señalaron que la causa principal para su ausencia era un contagio de dengue, enfermedad que habría requerido un período de recuperación y reposo. Sin embargo, con el paso de las semanas, los dirigentes vinculados al movimiento político denominado evismo comenzaron a ofrecer versiones más vagas, asegurando que Morales se encontraba resguardado en una zona indeterminada del país sin brindar mayores detalles sobre su ubicación exacta ni los motivos específicos que motivaron esta medida.
Entre los dirigentes que han hablado sobre el estado del expresidente destaca Leonardo Loza, exsenador y figura clave dentro del movimiento evismo. Loza explicó que Morales estaba siguiendo un tratamiento médico para garantizar una recuperación completa antes de retomar sus actividades habituales al cien por ciento. Asimismo, fue él quien asumió un papel protagónico en la organización y conducción de las concentraciones políticas tanto en la región tropical como en otras áreas donde los candidatos afines a Morales participaron en las elecciones subnacionales recientes. Esta delegación de responsabilidades apunta a un intento por mantener cohesionado el movimiento político ante la ausencia prolongada del líder histórico.
Desde el Gobierno nacional se descartó categóricamente que Evo Morales haya abandonado el territorio boliviano durante este período. Autoridades oficiales aseguraron que la inteligencia policial tiene confirmada su permanencia en Lauca Ñ, lugar donde se encuentra desde hace más de un año y donde estaría refugiado para evitar enfrentar las demandas penales presentadas en su contra. Esta situación ha generado una especie de aislamiento controlado alrededor del expresidente, con estrictas medidas para impedir el ingreso al sitio a personas no acreditadas y con un pacto tácito entre sus bases para mantener silencio respecto a su paradero exacto y estado.
Mientras tanto, las vigilias continuaron en el sindicato que lo respalda, reforzando la seguridad y manteniendo un ambiente cerrado alrededor del lugar donde Morales permanece resguardado. A pesar del hermetismo oficializado por sus allegados, durante esta última jornada surgió una noticia que podría indicar algún cambio o al menos un contacto más visible con figuras políticas locales. Carlos Subirana, candidato a la Alcaldía cruceña por el evismo, confirmó haber sostenido una reunión con Evo Morales en el Trópico y compartió imágenes donde aparece junto al exmandatario dentro de una oficina ubicada en Lauca Ñ. Este hecho evidencia que aunque Morales mantiene un perfil bajo y restringido físicamente su aparición pública, continúa ejerciendo cierto grado de influencia política desde su refugio.
Este prolongado silencio mediático y físico del líder cocalero implica importantes desafíos para el movimiento político que él lidera. La falta de claridad sobre su estado real o planes futuros genera incertidumbre entre sus seguidores y abre interrogantes sobre la estrategia política a seguir ante próximas contiendas electorales o movimientos sociales. Por otro lado, mantiene vigente la discusión sobre las causas legales pendientes contra Morales y cómo estas afectan no solo su libertad personal sino también la dinámica política nacional. En definitiva, la ausencia prolongada del expresidente Evo Morales representa un escenario complejo tanto para quienes lo respaldan como para quienes observan desde diferentes sectores políticos cómo evoluciona esta situación crucial para Bolivia



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