El intercambio de señalamientos entre el actual ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, y su predecesor, Marcelo Montenegro, continúa generando c
El intercambio de señalamientos entre el actual ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, y su predecesor, Marcelo Montenegro, continúa generando controversia. Recientemente, Espinoza acusó a Montenegro de no haber entregado documentos esenciales para el seguimiento de la gestión pública, una situación que calificó como un posible delito que amerita investigación.
Durante la ceremonia de posesión del nuevo presidente del Banco Central, Espinoza manifestó que, aunque Montenegro dejó archivos para la comisión de transición, no proporcionó ningún tipo de documentación que permitiera dar continuidad a la gestión, incluyendo correos electrónicos o registros oficiales. Esta ausencia de información fue mostrada a través de un video grabado en su despacho, donde se evidenciaban estantes completamente vacíos, lo que el ministro calificó como indignante.
En respuesta, el exministro Montenegro aclaró que se realizaron al menos dos encuentros para la entrega de documentos oficiales: uno con Espinoza y su asesor el 6 de noviembre, y otro previo con la comisión de transición. Según su versión, en ambas ocasiones se proporcionó la documentación correspondiente.
Este episodio no es aislado y ha generado reacciones similares en otras carteras ministeriales. Por ejemplo, Marco Antonio Oviedo, nuevo ministro de Gobierno, denunció que asumió su cargo sin acceso a internet ni computadora en su oficina. Asimismo, Mauricio Zamora, titular de Obras Públicas, señaló que al inicio de su gestión no encontró funcionarios en su despacho, describiendo un ambiente prácticamente vacío. Edgar Montaño, su antecesor, respondió desde Santa Cruz asegurando que sí dejó documentos y, en tono de burla, afirmó que no entregaría ni a su secretaria.
En el ámbito legislativo, también se reportaron situaciones similares. El diputado Manolo Rojas indicó que los legisladores del MAS retiraron incluso elementos considerados basura de las oficinas. Estas versiones se vieron reforzadas por videos y fotografías difundidos antes del 8 de noviembre, que mostraban camiones cargando papelería, mobiliario e incluso plantas ornamentales desde dependencias públicas.
Este conjunto de hechos evidencia las dificultades que enfrentan las nuevas autoridades para garantizar una transición ordenada y eficiente, destacando la importancia de protocolos claros para la entrega de información y recursos en las administraciones públicas




COMMENTS