En medio de recientes incidentes que han puesto en jaque la seguridad y el control en la terminal aérea de Viru Viru, en Santa Cruz, el vicepresidente
En medio de recientes incidentes que han puesto en jaque la seguridad y el control en la terminal aérea de Viru Viru, en Santa Cruz, el vicepresidente Edmand Lara ha expresado profundas preocupaciones y críticas severas hacia la gestión y funcionamiento de esta infraestructura clave para Bolivia. Los hechos que motivaron su reacción incluyen la llegada irregular de 32 maletas a la terminal y el hallazgo de más de 350 kilos de marihuana en una encomienda almacenada en las bodegas de la Aduana, situaciones que evidencian graves fallas en los controles y protocolos establecidos para evitar el tráfico ilícito de drogas.
Viru Viru, considerada una de las terminales aéreas más importantes del país, se ha convertido en un punto neurálgico donde, según Lara, operan redes vinculadas al narcotráfico. La preocupación del vicepresidente radica en que este aeropuerto no solo facilita el tránsito legal y comercial, sino que también está siendo utilizado como un patio para actividades ilegales vinculadas al tráfico de estupefacientes. En este contexto, Lara ha calificado a Bolivia como un “narcoestado”, una afirmación contundente que refleja su percepción sobre la gravedad del problema y el grado de penetración del narcotráfico en las instituciones nacionales.
Uno de los aspectos que más ha cuestionado Lara es la aparente falta de eficacia del Viceministerio de Sustancias Controladas en la lucha contra el narcotráfico. A pesar de anuncios previos sobre la colaboración con agencias internacionales como la DEA (Administración para el Control de Drogas), las acciones concretas y los resultados obtenidos parecen insuficientes o inexistentes. El vicepresidente recordó declaraciones previas del viceministro Ernesto Justiniano sobre el establecimiento y coordinación con esta agencia extranjera, pero destacó que, contrariamente a lo esperado, el narcotráfico ha aumentado notablemente en apenas tres meses.
Además, Lara hizo hincapié en otras problemáticas vinculadas a Santa Cruz y sus alrededores, mencionando específicamente al Urubó como una zona sin control efectivo donde ocurren secuestros y asesinatos. Estas manifestaciones subrayan una situación crítica no solo desde el punto de vista del narcotráfico sino también en términos generales de seguridad ciudadana. La falta de resultados concretos por parte del Viceministerio ha sido objeto central en sus críticas; incluso señaló que más allá de su función institucional, algunos funcionarios parecen estar involucrados en actividades políticas o partidarias sin atender adecuadamente las responsabilidades asignadas.
Estas denuncias llegan en un momento delicado para Bolivia, donde la percepción pública sobre la integridad y eficacia institucional es fundamental para mantener la confianza ciudadana. La terminal aérea Viru Viru no solo representa un punto estratégico para el comercio y transporte internacional sino también un símbolo del desafío que enfrenta el país frente al narcotráfico. Las declaraciones del vicepresidente Edmand Lara ponen sobre la mesa no solo las fallas detectadas recientemente sino también un llamado urgente a revisar y fortalecer los mecanismos de control aduanero y aeroportuario.
En consecuencia, estas revelaciones podrían tener implicaciones significativas tanto para las autoridades responsables como para la población local, que demanda mayor seguridad y transparencia. La gestión actual enfrenta ahora una presión adicional para demostrar avances concretos en la lucha contra las redes ilícitas que operan dentro del territorio nacional. Asimismo, estas críticas podrían desencadenar revisiones internas o cambios estratégicos orientados a evitar que hechos similares se repitan y asegurar que infraestructuras clave como Viru Viru cumplan con su función legítima sin ser utilizadas para fines ilegales.
En definitiva, lo ocurrido con las maletas irregulares y los cargamentos detectados pone en evidencia una problemática compleja que involucra múltiples actores e instituciones. La respuesta oficial ante estas denuncias será fundamental para definir el rumbo que tomará Bolivia frente a uno de los desafíos más persistentes: combatir eficazmente al narcotráfico mientras se protege la integridad territorial y se garantiza la seguridad ciudadana




COMMENTS