En medio de un clima de tensión y demandas por parte de los transportistas afectados, el gobierno ha anunciado el inicio del proceso de resarcimiento
En medio de un clima de tensión y demandas por parte de los transportistas afectados, el gobierno ha anunciado el inicio del proceso de resarcimiento por los daños ocasionados a los motores de vehículos debido a la mala calidad de la gasolina suministrada por la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Este anuncio surge tras una serie de reuniones entre autoridades del sector hidrocarburos y dirigentes de las federaciones de choferes más representativas de la región, en particular las que agrupan a los conductores de El Alto y La Paz.
Reynaldo Luna, dirigente principal en El Alto, declaró que a partir del próximo lunes se comenzará a recibir las solicitudes formales para el resarcimiento. Los transportistas deberán presentar una declaración jurada junto con algunos recibos que acrediten los gastos en repuestos o reparaciones derivadas del daño generado por la calidad deficiente del combustible. Sin embargo, Luna no especificó el lugar exacto donde deberán realizar este trámite, lo que genera cierta incertidumbre entre los conductores. A pesar de ello, aseguró que el proceso se basará en un sistema denominado ‘seguro solidario’, mediante el cual se realizará la devolución o compensación económica correspondiente sin necesidad de acudir exclusivamente a talleres autorizados. Esta medida responde a la dificultad que enfrentan muchos vehículos afectados, especialmente aquellos provenientes de provincias alejadas, para trasladarse hasta centros específicos de reparación.
En contraste con esta afirmación optimista, Santos Escalante, dirigente de la federación Chuquiago Marka que representa a los choferes paceños, sostuvo que antes de iniciar cualquier procedimiento es imprescindible convocar a un ampliado para explicar detalladamente cómo se aplicará este ‘seguro solidario’. Escalante enfatizó que existen al menos diez requisitos acordados durante las conversaciones con las autoridades para poder acceder al resarcimiento. Estos puntos aún deben ser difundidos y analizados entre los afiliados mediante reuniones internas organizadas por cada federación. Además, estimó que en el departamento de La Paz hay aproximadamente 4.000 vehículos afectados por esta problemática, cifra significativa que refleja la magnitud del daño causado.
La reunión decisiva contó con la presencia del ministro de Hidrocarburos, Sergio Medinacelli; el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Freddy Zenteno; y el presidente ejecutivo de YPFB, Yussef Akly. También participó el vicepresidente del Estado en calidad de oyente. Esta instancia buscó establecer un diálogo directo con los representantes sindicales para encontrar soluciones concretas ante las protestas y reclamos surgidos por el suministro irregular y defectuoso del combustible.
Cabe destacar que previamente a estas negociaciones se vivieron momentos críticos cuando una multitudinaria marcha de choferes llegó hasta las puertas del nuevo edificio corporativo de YPFB ubicado en el paseo El Prado. Los manifestantes expresaron su descontento arrojando gasolina en las aceras y provocando incendios como señal contundente contra la falta de atención y respuesta oficial. Durante esta protesta también exhibieron recipientes con muestras del combustible recibido y demostraron cómo ha cambiado el comportamiento en la combustión dentro de sus motores, evidenciando directamente los daños sufridos.
A pesar del compromiso verbal alcanzado durante estas conversaciones con el gobierno, aún no existen documentos formales ni acuerdos firmados que certifiquen las condiciones pactadas o detallen procedimientos claros para los transportistas afectados. Además, es importante mencionar que aunque muchos afiliados pertenecen a una confederación más amplia dedicada al transporte interprovincial y utilizan diésel como combustible principal —que no ha presentado problemas similares— estos no participaron activamente en las protestas ni se vieron afectados directamente por esta situación específica relacionada con la gasolina.
Este episodio pone sobre relieve la vulnerabilidad del sector transporte frente a irregularidades en la calidad del combustible suministrado por entidades estatales y refleja también la complejidad para implementar mecanismos efectivos y ágiles que permitan reparar daños materiales ocasionados a miles de usuarios. La expectativa ahora recae en cómo se desarrollarán los ampliados convocados por las federaciones para informar correctamente sobre requisitos y pasos a seguir para acceder al resarcimiento anunciado e iniciar así un proceso efectivo que atienda una problemática concreta que afecta tanto a transportistas como al normal funcionamiento económico y social vinculado al transporte urbano e interurbano




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