En el marco del primer domingo de Carnaval, el Casco Viejo de la ciudad se transformó en el epicentro de una celebración llena de tradición y entusias
En el marco del primer domingo de Carnaval, el Casco Viejo de la ciudad se transformó en el epicentro de una celebración llena de tradición y entusiasmo popular, con la reina Camila I como protagonista indiscutible. Al frente de la comparsa Testarudos, la soberana encabezó un recorrido que atravesó las calles más emblemáticas del centro histórico, donde fue recibida con un cálido y entusiasta respaldo tanto por parte de los carnavaleros como de los vecinos que se volcaron a las calles para ser parte de esta fiesta.
El desfile inició su marcha por la calle 24 de Septiembre, una arteria clave del Casco Viejo, desde donde avanzaron hacia puntos significativos dentro del circuito tradicional del Carnaval. Entre estos lugares se encuentran la conocida ‘Cruz Carnavalera’, la calle Ballivián y la plazuela Calleja, espacios que históricamente han servido como escenarios naturales para el desarrollo de las festividades y que en esta oportunidad se llenaron nuevamente de música, espuma y un ambiente festivo que contagió a todos los presentes.
La presencia de Camila I al frente de los Testarudos no solo simboliza la representación máxima del Carnaval cruceño sino que también refuerza el sentido comunitario que caracteriza a esta celebración. En cada parada durante el recorrido, la reina no solo saludó a quienes se congregaban para verla, sino que también compartió momentos cargados de afecto y agradecimiento hacia su público. Esta interacción directa evidencia una cercanía genuina entre la figura simbólica del Carnaval y quienes participan activamente en esta manifestación cultural.
Este domingo festivo cobra especial relevancia tras la exitosa realización del gran Corso cruceño en jornadas anteriores, evento que dejó a toda la ciudad encendida con energías renovadas para continuar con las expresiones más tradicionales del Carnaval. La mojazón, considerada una de las manifestaciones más arraigadas dentro de estas celebraciones populares, encuentra así su espacio natural en las calles del centro histórico, donde cientos de personas se reúnen para disfrutar y participar en esta experiencia colectiva.
La convocatoria masiva y el despliegue organizado alrededor del Casco Viejo demuestran cómo esta zona urbana sigue siendo el corazón palpitante del Carnaval. La coordinación entre comparsas, autoridades locales y fuerzas encargadas del orden ha permitido que estas actividades se desarrollen con seguridad y orden, garantizando un ambiente propicio para el disfrute familiar y comunitario.
En definitiva, este primer domingo carnavalesco consolidó al Casco Viejo como escenario principal para vivir intensamente una tradición que une a generaciones en torno a la alegría popular. La figura central de Camila I encendió no solo el pulso festivo sino también el espíritu cultural que define al Carnaval cruceño, reafirmando así su importancia como símbolo vivo y dinámico dentro del patrimonio intangible de la ciudad. El llamado unánime es claro: celebrar y honrar a la reina del Carnaval mientras las calles vibran al ritmo contagioso de comparsas y festejos populares




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