En el marco del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF, se destacó la relevancia de la cultura como un motor fund
En el marco del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF, se destacó la relevancia de la cultura como un motor fundamental para el desarrollo social y la construcción de identidad en la región. Entre las experiencias presentadas, el proyecto cultural impulsado en la región de la Chiquitania sobresalió como un ejemplo emblemático de cómo la inversión en iniciativas artísticas puede transformar la vida de la niñez y preservar un legado histórico invaluable.
Mario Rivera, representante de la Fundación Latinoamericana para el Desarrollo Social (FLADES), expuso en el encuentro un programa respaldado por CAF que tiene como centro a Santa Ana de Velasco y otras comunidades chiquitanas. Este proyecto se basa en la formación musical, integrando escuelas de música, orquestas infantiles y juveniles, y la recuperación de la tradición sonora originada en las antiguas misiones jesuíticas de Chiquitos.
El programa ha experimentado un crecimiento significativo desde su implementación. Inicialmente, la escuela de música de Santa Ana de Velasco contaba con apenas 14 estudiantes, cifra que actualmente supera los 200, llegando en su mejor momento a más de 250 niños y niñas. Esta iniciativa ha logrado expandirse a localidades con mayores desafíos sociales y menor presencia estatal, como Candelaria de Noza, San Miguelito y Guapacito, beneficiando directamente a cerca de 400 menores en total.
Más allá de la enseñanza instrumental, el proyecto ofrece un espacio de contención y apoyo integral para niños que enfrentan situaciones familiares complejas, incluyendo la ausencia de uno o ambos padres debido a motivos laborales. La música se convierte así en un vehículo para fortalecer la permanencia escolar y el desarrollo emocional, trabajando en conjunto con las instituciones educativas locales.
El valor cultural del programa radica en la preservación y revitalización de la música chiquitana, que conserva partituras originales de los siglos XVII y XVIII, pertenecientes al repertorio religioso y barroco de la época misional. Esta tradición musical, rescatada y puesta en práctica por niños y jóvenes, constituye una memoria viva que enlaza el pasado con el presente.
Un claro reflejo de esta labor fue el Festival Infantil Juvenil celebrado recientemente en Santa Ana de Velasco, donde siete orquestas y alrededor de 200 participantes compartieron conciertos, talleres y experiencias formativas. Este evento contó con el apoyo fundamental de CAF, que también ha contribuido mediante el programa “Un Instrumento, Un Alumno”, facilitando la entrega de instrumentos musicales a los estudiantes.
Además, la organización regional ha respaldado la realización de festivales y la gira internacional que un grupo de jóvenes músicos realizó en España, permitiendo que la música de Chiquitos trascendiera fronteras y se presentara en escenarios europeos. Este apoyo, que incluye una inversión aproximada de 30.000 dólares en actividades específicas y la provisión constante de instrumentos, ha tenido un impacto significativo en la dimensión humana y cultural del proyecto.
La experiencia de la Chiquitania en este foro subrayó que el desarrollo económico y social debe ir acompañado de la valorización cultural. La música, en este contexto, no solo rescata un patrimonio histórico, sino que también brinda a cientos de niños una oportunidad para educarse, crecer y soñar con un futuro mejor




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