Bayern Munich aseguró una victoria contundente de 4-0 frente al Brujas en un encuentro que quedó prácticamente sentenciado en los primeros treinta min
Bayern Munich aseguró una victoria contundente de 4-0 frente al Brujas en un encuentro que quedó prácticamente sentenciado en los primeros treinta minutos, ante la escasa capacidad de respuesta del conjunto belga. La decisión del técnico Vincent Kompany de alinear al joven Lennart Karl, de apenas 17 años, en sustitución del lesionado Serge Gnabry, resultó ser un acierto estratégico.
Con apenas cinco minutos transcurridos, Karl inauguró el marcador. Tras una brillante acción individual, el prometedor atacante conectó un disparo preciso desde la frontal del área, inscribiendo su nombre en la historia del club como el goleador más joven en la Liga de Campeones. El equipo bávaro desplegó un fútbol pausado pero incisivo, gestionando la posesión con paciencia antes de buscar la profundidad. Esta dinámica casi rindió frutos en el minuto diez, cuando un potente remate de Alex Pavlovic impactó en el poste.
La ventaja se amplió en el minuto catorce. Harry Kane, ubicado en el segundo palo, aprovechó un centro milimétrico de Konrad Laimer para empujar el balón a una portería desguarnecida, poniendo el 2-0. Pese a los intermitentes esfuerzos del Brujas por construir jugadas, la superioridad del Bayern era manifiesta en cada faceta del juego. Cualquier intento de transición ofensiva por parte de los visitantes era rápidamente neutralizado por el eficiente repliegue defensivo del conjunto local. El tercer tanto llegó en el minuto treinta y cuatro, obra de Luis Díaz, quien desató un potente derechazo que, tras golpear en el travesaño, se incrustó en la red. Justo antes del descanso, Luis Díaz tuvo la oportunidad de ampliar aún más la diferencia en un mano a mano que el portero logró desbaratar. El rebote fue aprovechado por Kane, cuyo disparo subsiguiente se estrelló nuevamente contra el poste.
Tras la reanudación, el ritmo del partido disminuyó ligeramente, permitiendo al Brujas disponer de mayor posesión, aunque las oportunidades más claras seguían siendo para el Bayern. En el minuto cincuenta y ocho, el guardameta Jackers se lució al detener un uno contra uno frente a Kane. Más tarde, en el setenta y seis, un defensor rival evitó el gol de Luis Díaz al despejar su remate sobre la misma línea de meta. El marcador final de 4-0 se estableció en el minuto setenta y nueve, cuando Nicholas Jackson capitalizó un rebote para anotar. Este gol llegó después de que Kompany, con el encuentro ya resuelto y pensando en la carga de partidos futuros, decidiera dar descanso a Harry Kane




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