La región del Gran Chaco se enfrenta a una severa crisis agrícola y ganadera debido a las intensas precipitaciones e inundaciones que azotan la zona d
La región del Gran Chaco se enfrenta a una severa crisis agrícola y ganadera debido a las intensas precipitaciones e inundaciones que azotan la zona desde hace semanas. Productores y organizaciones campesinas han emitido alertas sobre las devastadoras consecuencias para sus cultivos y animales, con pérdidas que en algunas áreas se estiman ya en porcentajes alarmantes.
Las comunidades de Yacuiba y Villa Montes son algunas de las más afectadas, donde el desbordamiento del río Pilcomayo ha causado estragos en campos sembrados de maíz, trigo, soya y maní. Los agricultores locales describen un panorama desolador, con extensiones de tierra anegadas y cosechas arruinadas justo en el momento de la recolección. La magnitud de las pérdidas en la producción de granos en estas áreas es crítica, poniendo en riesgo la subsistencia de numerosas familias que dependen de la agricultura.
La persistente humedad y las lluvias no solo han inundado los campos, sino que también han generado serias dificultades para acceder a ellos. Los caminos rurales se han vuelto intransitables, complicando las labores de cosecha y limitando la capacidad de los productores para evaluar completamente los daños. Esta situación se ve agravada por la proliferación de plagas agrícolas favorecidas por el clima húmedo, como la arañuela roja, el trips del poroto, el gorgojo del maní y la chinche verde, que amenazan con diezmar aún más los cultivos si no se toman medidas fitosanitarias urgentes.
Las autoridades departamentales de Tarija han confirmado que decenas de comunidades y miles de familias han sido damnificadas por la crecida del río Pilcomayo en el municipio de Villa Montes. Se ha puesto en marcha un plan de contingencia para brindar asistencia a los afectados, mientras que a nivel nacional, el gobierno ha reconocido el impacto de las lluvias en miles de hectáreas de cultivos y cabezas de ganado en todo el país. Se anuncia la preparación de un plan gubernamental para apoyar la recuperación del sector agrícola en la próxima campaña de invierno.
La situación se extiende a otros municipios como El Puente, donde el desborde del río San Juan del Oro ha provocado inundaciones que han afectado a cientos de familias campesinas y causado pérdidas millonarias en la producción agrícola. En esta zona, los cultivos de hortalizas, frutales y maíz han sido severamente dañados, y se reporta también la muerte de ganado caprino. A pesar de las dificultades, las comunidades afectadas están trabajando en la rehabilitación de canales de riego y en la recuperación de los terrenos cultivables, demostrando una notable resiliencia ante la adversidad.
La región del Gran Chaco se encuentra bajo alerta debido a la continuidad de las intensas lluvias, que podrían provocar nuevas crecidas de ríos y agravar la ya precaria situación de los productores agropecuarios. La coordinación entre las autoridades a distintos niveles y el apoyo a las comunidades afectadas serán cruciales para mitigar el impacto de esta crisis y sentar las bases para la recuperación a largo plazo
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