En un contexto de creciente desabastecimiento de combustible en varias regiones de Bolivia, las denuncias sobre la venta ilegal de gasolina han cobrad
En un contexto de creciente desabastecimiento de combustible en varias regiones de Bolivia, las denuncias sobre la venta ilegal de gasolina han cobrado relevancia, especialmente en la ciudad de Potosí. Los precios en el mercado negro han alcanzado cifras alarmantes, llegando hasta los 30 bolivianos por litro, lo que contrasta drásticamente con los precios oficiales que establecen la gasolina especial en 6,96 bolivianos y la gasolina Premium en 11 bolivianos.
Transportistas locales han alertado sobre esta situación a través de redes sociales, donde han identificado a individuos que se dedican a comercializar gasolina de forma ilícita. Estos revendedores aprovechan la escasez y el descontento generalizado para lucrar con el combustible, generando un clima de preocupación entre los ciudadanos que dependen del transporte para sus actividades diarias.
El diario El Potosí ha documentado esta problemática, mostrando videos que evidencian cómo algunos conductores rellenan sus tanques en los surtidores, luego vacían el combustible en bidones para después regresar a la fila y cargar más. Esta práctica no solo es ilegal, sino que también agrava la crisis de abastecimiento, ya que impide que otros usuarios puedan acceder al combustible necesario.
Frente a esta situación crítica, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha decidido tomar cartas en el asunto. Shanel Aguilar, representante regional de la ANH en Potosí, ha confirmado que se están llevando a cabo investigaciones para identificar y sancionar a quienes se dedican a la compra repetitiva y reventa del combustible. La ANH ha intensificado sus esfuerzos para combatir estas actividades ilegales mediante un monitoreo exhaustivo del sistema Boliviana de Sistemas de Autoidentificación (B-sisa), que permite rastrear los vehículos involucrados en estas transacciones.
Aguilar reveló que un reciente monitoreo identificó al menos 19 vehículos que habían sido abastecidos repetidamente con combustible. Como consecuencia, las autorizaciones para operar bajo el sistema B-sisa de estos motorizados han sido bloqueadas. La ANH ha dejado claro que si se reúne suficiente evidencia contra los revendedores, estos podrían enfrentar procesos penales.
La situación sigue siendo tensa en Potosí y otras regiones afectadas por la escasez de combustible. A medida que las filas en los surtidores persisten, las autoridades continúan trabajando para restablecer el orden y garantizar el acceso equitativo al combustible esencial para la población.



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