Durante la celebración de la Santa Misa Dominical en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue, ofreció una reflexió
Durante la celebración de la Santa Misa Dominical en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue, ofreció una reflexión profunda sobre la situación social y económica que enfrenta Bolivia. En su discurso, el prelado lamentó que el bloqueo de rutas se haya convertido en una práctica habitual en el país, un fenómeno que afecta no solo la movilidad, sino también la convivencia y el desarrollo social.
Aunque en esta jornada no se registraron bloqueos de ruta explícitos, Monseñor Leigue hizo hincapié en que la ciudadanía aún enfrenta situaciones similares de paralización debido a problemas logísticos. En sus palabras, destacó que hoy en día ya no hay bloqueos en las calles, pero se habla de otro tipo de bloqueos de otra manera; por ejemplo, la falta de combustible es como un bloqueo para los camiones y para todas las movilidades en la calle. Esta situación refleja una realidad compleja donde los problemas persisten y afectan a todos los sectores.
En su discurso, el arzobispo criticó abiertamente la cultura del perjuicio que se ha instaurado en las carreteras del país. Se mostró preocupado por cómo diferentes sectores sociales recurren con facilidad al cierre de vías por demandas menores o conflictos específicos. Monseñor Leigue utilizó un ejemplo concreto para ilustrar su punto: un accidente de motocicleta donde el responsable huye puede desencadenar rápidamente bloqueos que afectan a miles de ciudadanos. ¿Qué sacamos, qué ganamos con eso?, cuestionó a la congregación, instando a reflexionar sobre las consecuencias de tales acciones y sugiriendo que el periodo difícil que ha atravesado Bolivia debería servir como lección para evitar futuros bloqueos.
El arzobispo propuso como solución a este conflicto estructural la necesidad urgente de canalizar las demandas sociales a través de mecanismos institucionales y legales que no perjudiquen a terceros. Subrayó que habrá que buscar una norma para que esto ya no suceda más, enfatizando la importancia de encontrar formas alternativas para expresar las necesidades sin vulnerar los derechos de otros ciudadanos.
Finalmente, Monseñor Leigue conectó su mensaje con la lectura evangélica del día, que llama a un compromiso radical y al seguimiento de valores fundamentales. Hizo un llamado a la población boliviana para que abandone actitudes egoístas y empiece a practicar el respeto y el amor genuino hacia los demás en su vida cotidiana. Su exhortación resuena como un llamado a construir una sociedad más solidaria y consciente del bienestar colectivo.



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