En Tarija, la situación de los pacientes oncológicos se ha vuelto alarmante debido a los prolongados bloqueos que han afectado al eje central del país
En Tarija, la situación de los pacientes oncológicos se ha vuelto alarmante debido a los prolongados bloqueos que han afectado al eje central del país durante más de 40 días. Esta crisis no solo ha generado desabastecimiento y pérdidas económicas significativas, sino que también ha puesto en grave riesgo la vida de aquellos que dependen de tratamientos médicos especializados en La Paz. Organizaciones que brindan apoyo a enfermos de cáncer han alertado sobre la difícil situación de al menos cinco personas que no han podido viajar a la capital para continuar con sus terapias, lo que ha reavivado los cuestionamientos sobre la tardanza en la construcción del Hospital Oncológico de Tarija.
La crisis de movilidad en Bolivia ha revelado una de sus caras más críticas: las dificultades que enfrentan los pacientes oncológicos que requieren atención médica urgente. Blanca Esquite, representante de la Fundación Lazos Solidarios, enfatizó que el número de afectados podría ser aún mayor al inicialmente reportado. Según sus declaraciones a Plus TLT, muchos de estos pacientes tenían programadas consultas y tratamientos en centros médicos especializados en La Paz, pero los bloqueos han imposibilitado cualquier traslado.
Esquite subrayó la gravedad del estado de salud de muchos afectados, quienes presentan condiciones delicadas que les impiden intentar rutas alternas o realizar caminatas para sortear los puntos de bloqueo. “Algunos van con dolores intensos, otros presentan parálisis. El propio médico nos decía que enviarlos por tierra sería condenarlos a quedarse a morir en medio del camino”, relató con preocupación.
Dentro del grupo afectado predominan personas diagnosticadas con diferentes tipos de cáncer, como el de mama, cuello uterino, colon y estómago, todas condiciones que requieren tratamientos continuos y controles especializados. La falta de vuelos solidarios ha intensificado el drama vivido por estos pacientes. Desde Lazos Solidarios lamentaron la ausencia de un marco normativo que garantice el transporte sanitario para aquellos con enfermedades graves. A pesar de las gestiones realizadas durante años con la aerolínea estatal BOA, aún no se cuenta con una ley específica que regule este tipo de asistencia.
Además del acceso limitado a tratamientos médicos, las organizaciones advierten sobre el inminente desabastecimiento de medicamentos e insumos necesarios para el tratamiento oncológico. Esquite alertó sobre la escasez creciente de contrastes y medicamentos especializados importados, lo cual podría agravar aún más la situación si los bloqueos persisten.
En este contexto crítico, las organizaciones involucradas consideran que es imperativo concluir el Hospital Oncológico de Tarija. Wilfredo Vidal, representante del Comité Impulsor del Hospital Oncológico, expresó su frustración ante lo que considera una decisión política relacionada con la salud pública. “Nuestra gente se sigue muriendo mientras el proyecto avanza lentamente”, manifestó Vidal, quien recordó las gestiones realizadas ante el Gobierno nacional desde enero sin obtener respuesta.
El Comité Impulsor también destacó la necesidad urgente de habilitar un área dedicada a la radioterapia dentro del nuevo hospital. Actualmente, muchos pacientes deben trasladarse a otras ciudades como La Paz o Santa Cruz para acceder a este tratamiento vital, lo cual implica costos elevados y un desgaste físico considerable. “Hemos luchado durante más de diez años por este hospital y todavía seguimos esperando”, lamentó Esquite.
Finalmente, las organizaciones recalcaron que existe una normativa nacional que prioriza la construcción del Hospital Oncológico en Tarija y solicitaron acciones concretas al Gobierno para garantizar su finalización. La actual crisis ha evidenciado cómo depender exclusivamente de centros médicos en otras ciudades deja a cientos de pacientes vulnerables ante conflictos sociales y emergencias en el transporte. Para muchas familias afectadas por esta situación, es fundamental que el Hospital Oncológico deje de ser una promesa pendiente y se convierta en una solución efectiva para los pacientes del sur del país.



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