Las protestas en Bolivia alcanzan su día 42, marcadas por un clima de tensión y descontento social que ha dejado un saldo trágico de más de diez falle
Las protestas en Bolivia alcanzan su día 42, marcadas por un clima de tensión y descontento social que ha dejado un saldo trágico de más de diez fallecidos. Mario Argollo, líder de la Central Obrera Boliviana (COB), rompió su silencio tras días de clandestinidad y abordó la situación actual en una entrevista, donde se refirió a los bloqueos que han colapsado las principales vías, afectando especialmente a las ciudades de La Paz y El Alto.
Los efectos económicos de estas movilizaciones son palpables, con sectores lamentando pérdidas millonarias. Ante la incertidumbre sobre la duración de las protestas y la posibilidad de un diálogo con el Gobierno, Argollo manifestó que la COB se encuentra en un proceso de consulta interna para evaluar el estado de ánimo entre sus bases. Reconoció que hay sectores que han sido afectados por la crisis, mencionando específicamente problemas relacionados con el suministro de gasolina y el mal estado de las carreteras.
Durante su intervención en RTP, Argollo destacó que, aunque hay voces dentro del movimiento que piden continuar con las protestas, es fundamental evaluar constantemente la situación. Esto tiene que ser evaluado constantemente por las bases, subrayó el dirigente. En este contexto, informó sobre una reunión reciente con los líderes de base y anticipó otro encuentro programado para este jueves.
En cuanto a los bloqueos, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó 85 puntos críticos en las rutas del país este jueves 11 de junio. Las movilizaciones son impulsadas no solo por la COB, sino también por grupos campesinos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Argollo también hizo énfasis en la desconfianza hacia el Gobierno actual. Según él, esta desconfianza ha sido un obstáculo para establecer mesas efectivas de diálogo. Criticó al Ejecutivo por reunirse únicamente con dirigentes que carecen de respaldo social y no con aquellos que realmente están al frente de las protestas. Entre las demandas del sector se encuentran la identificación de los responsables detrás del suministro deficiente de gasolina y una discusión sobre la ley minera.
“El pueblo movilizado ya no cree en el Gobierno; hay mucha desconfianza. Así no se puede dialogar”, afirmó Argollo, añadiendo que hasta ahora solo se ha solicitado la renuncia del presidente Paz. Sin embargo, recalcó que esta situación será evaluada continuamente por las bases.
El líder sindical también se pronunció sobre lo sucedido con Vicente Salazar, dirigente campesino que fue capturado durante una marcha. Argollo denunció que esta acción fue llevada a cabo por civiles infiltrados en las manifestaciones pacíficas.
Finalmente, Argollo dejó claro que desde su sector minero estatizado nunca se había sentido la necesidad de recurrir a paros o huelgas previas gracias a negociaciones efectivas basadas en sus demandas específicas. Sin embargo, concluyó su discurso pidiendo a los políticos que eviten aprovecharse del descontento popular para sus propios fines y reiteró su rechazo a cualquier tipo de persecución política por parte del Gobierno.



COMMENTS