La situación en San Julián, un municipio boliviano que ha sido escenario de recientes tensiones, continúa siendo motivo de preocupación para las autor
La situación en San Julián, un municipio boliviano que ha sido escenario de recientes tensiones, continúa siendo motivo de preocupación para las autoridades locales y la Policía Nacional. El subcomandante general de la Policía Boliviana, Juan Peña, ha expresado su inquietud respecto a la falta de garantías para que los efectivos policiales retornen a su estación tras una serie de violentos enfrentamientos ocurridos el sábado pasado. Durante este operativo conjunto de intervención, tanto policial como militar, se buscó desactivar un punto de bloqueo que había causado alteraciones en la paz social de la región.
Peña subrayó que las instalaciones de la Estación Policial Integral (EPI) en San Julián fueron objeto de un ataque, lo cual ha generado un clima de inseguridad que impide a los agentes desempeñar sus funciones adecuadamente. “En este momento no existen las garantías para que el servidor público policial pueda ejercer sus funciones o cumplir sus funciones en las instalaciones policiales”, afirmó el subcomandante, enfatizando la gravedad del ataque sufrido por sus instalaciones.
Previo a esta intervención, el pasado viernes, se tomó la decisión de replegar a los uniformados de la EPI para protegerlos de posibles agresiones. Esta medida preventiva refleja las tensiones existentes en la zona y pone en evidencia los desafíos que enfrenta la fuerza del orden para restablecer la normalidad y garantizar la seguridad pública. La situación sigue siendo monitoreada mientras se evalúan las condiciones necesarias para un eventual retorno seguro de los efectivos a su lugar de trabajo.



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