José Luis Gálvez, quien recientemente ha asumido el cargo de vocero presidencial, ha expuesto su visión sobre la comunicación del Gobierno en un conte
José Luis Gálvez, quien recientemente ha asumido el cargo de vocero presidencial, ha expuesto su visión sobre la comunicación del Gobierno en un contexto caracterizado por movilizaciones sociales y demandas de diversos sectores. En una entrevista en el programa “Que No Me Pierda”, Gálvez delineó su objetivo principal: organizar la comunicación gubernamental y fortalecer el diálogo con la ciudadanía.
El vocero enfatizó que su papel va más allá de las funciones convencionales que se esperan de un cargo de este tipo. Su enfoque se centra en transmitir de manera clara y efectiva la postura del Ejecutivo ante los temas actuales que afectan al país. “Se pretende organizar la comunicación de las distintas áreas de gobierno y construir un sistema que permita dialogar de manera más fluida con la población y los medios”, afirmó Gálvez, subrayando la importancia de establecer canales directos para abordar inquietudes ciudadanas.
En relación a las recientes movilizaciones, especialmente aquellas lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), Gálvez manifestó que el Gobierno está analizando las demandas “con la mayor seriedad y serenidad posible”. Reconoció que muchas de las exigencias son legítimas, pero también advirtió sobre la influencia de intereses políticos en algunas protestas. “Invitamos a los movilizados a sentarse a la mesa para construir de manera conjunta soluciones a los problemas planteados”, sugirió, buscando establecer un espacio para el diálogo constructivo.
El vocero también hizo referencia a que ciertas protestas provienen de sectores que han experimentado una reducción en los privilegios asociados al anterior modelo de gestión. A pesar de ello, reafirmó el compromiso del Ejecutivo por escuchar todas las demandas, priorizando aquellas que son justas y necesarias.
Gálvez compartió que su llegada al cargo no estaba en sus planes iniciales; sin embargo, después de una profunda reflexión personal y familiar, decidió aceptar el reto con el propósito de contribuir al bienestar del país. “Lo hago con la intención de contribuir a un cambio profundo y que le vaya bien al Gobierno, porque si le va bien, nos va bien a todos”, indicó.
En cuanto a los desafíos económicos y energéticos que enfrenta Bolivia, reconoció que el país hereda una situación complicada con un Estado debilitado. En este sentido, abordó los problemas relacionados con el suministro de gasolina, asegurando que el Gobierno está trabajando para resarcir a quienes se han visto afectados y mejorar la calidad del combustible disponible. “La gasolina que está llegando a los surtidores ya cuenta con la calidad que merecemos los bolivianos”, afirmó Gálvez.
Además, admitió que uno de los retos importantes es mejorar la comunicación sobre estos asuntos críticos, especialmente en lo relacionado con las compensaciones para quienes han sufrido inconvenientes debido a fallas en el servicio.
Respecto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), mencionó que se está llevando a cabo una investigación para esclarecer su situación actual. “El pueblo boliviano merece entender qué está pasando. No estamos funcionando bien y es necesario conocer el origen de los problemas”, puntualizó.
Finalmente, Gálvez destacó el compromiso del presidente con la transparencia y la honestidad en la comunicación gubernamental. Afirmó que es fundamental expresar verdades incluso cuando estas no son agradables. “El compromiso es reconstruir la política desde la honestidad. No siempre la verdad es agradable, pero hay que sostenerla y expresarla de la mejor manera”, concluyó su intervención.



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