El reciente festivo de Semana Santa en Bolivia ha dejado un impacto económico significativo en el sector turístico, con un movimiento que supera los 2
El reciente festivo de Semana Santa en Bolivia ha dejado un impacto económico significativo en el sector turístico, con un movimiento que supera los 250 millones de bolivianos, lo que equivale a aproximadamente 35,9 millones de dólares. Esta información fue revelada por la ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folclore y Gastronomía, Cinthya Yañez, quien destacó la importancia de este evento para la reactivación económica del país.
Yañez explicó que el flujo económico no se limitó a los destinos tradicionalmente asociados con las festividades religiosas, como el santuario mariano de Copacabana, ubicado a orillas del lago Titicaca, o la ciudad de Sucre, capital constitucional de Bolivia. Destinos emblemáticos como el salar de Uyuni también experimentaron un notable aumento en la actividad turística. Este panorama sugiere que los viajeros están explorando una variedad más amplia de lugares dentro del país.
Sucre se destacó particularmente durante esta Semana Santa, recibiendo alrededor de 27.000 visitantes y alcanzando una tasa de ocupación hotelera del 80%. Este aumento en la llegada de turistas no solo beneficia a los hoteles y restaurantes locales, sino que también impulsa la economía regional en su conjunto.
Uno de los eventos más relevantes durante estas festividades fue el Festival del Santo Sabor, que se llevó a cabo el jueves pasado. Este festival celebró la gastronomía tradicional boliviana y logró vender cerca de 6.500 platos en un periodo de tan solo cuatro horas. La ministra Yañez mencionó que este evento generó aproximadamente 11,8 millones de bolivianos (alrededor de 1,6 millones de dólares) para la región, lo que resalta el atractivo culinario como un motor importante del turismo.
El Gobierno boliviano ve en estos resultados una clara señal de reactivación del sector turístico tras los desafíos provocados por la pandemia. La Semana Santa es un momento especial en Bolivia, ya que aunque solo el viernes es festivo a nivel nacional y las entidades estatales suelen trabajar hasta mediodía el jueves, las actividades turísticas se intensifican considerablemente.
Este resurgimiento en el turismo no solo refleja un interés renovado por parte de los viajeros nacionales e internacionales hacia Bolivia, sino también un esfuerzo por parte del gobierno y las comunidades locales para ofrecer experiencias culturales ricas y diversas.



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