La emblemática celebración del Domingo de Ramos en Jerusalén Este, programada para el próximo 29 de marzo en el marco de la Semana Santa, ha sido susp
La emblemática celebración del Domingo de Ramos en Jerusalén Este, programada para el próximo 29 de marzo en el marco de la Semana Santa, ha sido suspendida debido a las tensiones generadas por la guerra contra Irán. Esta decisión fue comunicada por el Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, quien destacó que la tradicional procesión que habitualmente arranca desde el Monte de los Olivos y se dirige hacia la ciudad quedará cancelada. En su lugar, se llevará a cabo un momento de oración por Jerusalén, aunque el lugar específico aún está por determinarse.
Desde que Israel y Estados Unidos iniciaran bombardeos sobre Irán el 28 de febrero, la Basílica del Santo Sepulcro ha permanecido cerrada, lo que ha impedido la realización de cualquier celebración relacionada con la Cuaresma en la ciudad santa. Este cierre ha tenido un impacto significativo en las actividades religiosas, especialmente en una época del año tan importante para los cristianos.
Cada Domingo de Ramos, Jerusalén se llena de vida y color a medida que miles de peregrinos, palestinos cristianos y turistas ascienden hacia el Monte de los Olivos portando ramas de olivo y entonando cánticos. Este evento no solo es una manifestación religiosa, sino también una expresión cultural que involucra una notable presencia policial israelí para garantizar la seguridad del evento.
En su mensaje, Pizzaballa hizo un llamado a todos los fieles a unirse en oración el sábado 28 de marzo, instándolos a rezar el Rosario con la intención de implorar paz y serenidad para aquellos que sufren a causa del conflicto actual. Además, anunció que la Misa Crismal, tradicionalmente celebrada el Jueves Santo —que este año cae el 2 de abril— también será pospuesta hasta que las circunstancias lo permitan.
El cardenal explicó que las restricciones impuestas por el conflicto y los recientes acontecimientos no indican una mejora inminente en la situación. En colaboración con las autoridades competentes y otras Iglesias cristianas, se está evaluando cómo se podrá conmemorar adecuadamente el misterio central de la fe cristiana en este tiempo difícil.
Un incidente preocupante ocurrió el 20 de marzo cuando un fragmento considerable de un misil impactó en el tejado del Patriarcado Ortodoxo Griego en Jerusalén, adyacente a la Basílica del Santo Sepulcro. Afortunadamente, no se reportaron víctimas tras este ataque.
Pizzaballa concluyó su comunicado expresando su pesar por las dificultades actuales y cómo estas complicaciones han añadido una carga emocional al no poder celebrar juntos la Pascua con dignidad. Sin embargo, instó a no perder la esperanza ni abandonar la oración en estos tiempos críticos.



COMMENTS