El debate electoral para la Alcaldía de Cochabamba se desarrolló en un contexto marcado por tensiones y diferencias entre los candidatos, pero también
El debate electoral para la Alcaldía de Cochabamba se desarrolló en un contexto marcado por tensiones y diferencias entre los candidatos, pero también permitió conocer en detalle las propuestas que cada uno presenta para enfrentar los principales problemas de la ciudad. Organizado por el Órgano Electoral, el evento reunió a nueve de los diez aspirantes, quienes centraron sus intervenciones en temas cruciales para la población como la gestión de residuos sólidos, el acceso al agua potable y la mejora del sistema de salud pública.
La ausencia del actual alcalde y candidato a la reelección, Manfred Reyes Villa, generó un ambiente cargado de polémica desde el inicio del debate. Dos candidatos, Giovann Arzabe y Francisco Javier Bellott, optaron por abandonar momentáneamente el set en señal de protesta ante lo que consideraron una falta de compromiso del burgomaestre con el proceso democrático. Su reclamo se basó en la intención de formularle preguntas directamente a Reyes Villa, buscando que respondiera públicamente sobre su gestión municipal. Sin embargo, el Tribunal Electoral Departamental (TED) mantuvo firme su cronograma y rechazó esta solicitud, lo que motivó la salida temporal de ambos aspirantes.
Tras un receso publicitario y luego de negociaciones con el TED, se llegó a un acuerdo que permitió a los candidatos realizar breves consultas al alcalde ausente durante quince segundos cada uno. Estas preguntas estuvieron dirigidas a aspectos relacionados con los desafíos y logros en la administración municipal. Este episodio evidenció las tensiones políticas presentes en esta contienda electoral y puso en primer plano la importancia del diálogo directo entre actores políticos para transparentar sus planes y responsabilidades.
En cuanto a las propuestas presentadas durante el debate, Ronald Antonio Unzueta, representante del Movimiento Tercer Sistema (MTS), puso especial énfasis en abordar la problemática del agua potable mediante una regulación adecuada del precio para garantizar su acceso equitativo a toda la población. Además, destacó la necesidad urgente de mejorar el sistema de salud pública, señalando que actualmente existe una falta de continuidad en los contratos laborales del personal sanitario, lo que afecta directamente la calidad y permanencia de la atención médica. Su planteamiento subraya una visión orientada hacia asegurar servicios básicos esenciales con un enfoque social inclusivo.
Por su parte, Giovann Arzabe criticó duramente las limitaciones actuales del sistema sanitario local, donde afirmó que aunque se promueve una atención médica continua las 24 horas del día durante toda la semana, en realidad los médicos solo trabajan seis horas diarias debido a insuficiencias presupuestarias y falta de personal. Esta situación genera una atención deficiente para los ciudadanos, por lo que propuso implementar cambios profundos que permitan mejorar el servicio y responder adecuadamente a las necesidades sociales.
Francisco Javier Bellott abordó también el tema del agua pero desde una perspectiva integral que incluye no solo la dotación sino también el manejo adecuado de aguas pluviales y residuales. Subrayó que existen zonas donde no llega agua potable mientras otras cuentan con este recurso pero enfrentan problemas graves por contaminación. Al mismo tiempo alertó sobre las amenazas sanitarias derivadas del mal manejo de aguas residuales y propuso acciones inmediatas para garantizar que todos los habitantes tengan acceso al agua limpia y se minimicen riesgos para la salud pública.
En materia ambiental y gestión urbana, Carlos Alfredo Zavaleta presentó una propuesta innovadora centrada en la industrialización total de los residuos sólidos mediante alianzas público-privadas transparentes y eficientes. Su plan contempla establecer una planta industrializadora capaz de procesar toda la basura generada en Cochabamba en menos de un año desde su implementación. Además destacó que esta iniciativa no solo resolvería un problema ambiental sino que también podría generar ingresos significativos para las arcas municipales —estimados hasta en 500 millones de bolivianos anuales— contribuyendo al desarrollo económico local.
Ramón Oscar Daza orientó su propuesta hacia fortalecer la autonomía municipal con miras a impulsar sectores clave como salud, educación, gastronomía, cultura y turismo. Argumentó que es necesario redactar una nueva carta orgánica elaborada por profesionales técnicos y emprendedores comprometidos con un proyecto moderno e innovador para Cochabamba. Criticó duramente las prácticas políticas tradicionales que según él han mantenido estancada e incluso empobrecida a la región durante décadas.
John Gualbert Mendoza planteó estrategias vinculadas al comercio local mediante dos programas específicos: uno destinado a mejorar las condiciones actuales de los mercados existentes y otro enfocado en construir nuevos centros de abastecimiento para facilitar el acceso tanto para comerciantes como consumidores. Con esta propuesta busca dinamizar la economía urbana fortaleciendo espacios comerciales fundamentales para miles de familias cochabambinas.
Finalmente, Cristian Tastaca, José Carlos Sánchez Verazaín y Rocío Alejandra Molina expusieron planes orientados hacia promover una economía local dinámica basada en transparencia administrativa e impulso decidido a las microempresas. Sus propuestas incluyen mecanismos para facilitar contratos municipales a pequeños comerciantes, regularizar patentes comerciales e implementar políticas que garanticen derechos sobre sus propiedades comerciales. Estas iniciativas buscan fortalecer el tejido económico informal tradicionalmente relegado pero vital para el sustento diario de muchas personas.
En conjunto, este debate evidenció tanto las dificultades estructurales como las múltiples alternativas planteadas por distintos actores políticos para transformar Cochabamba desde sus bases más esenciales: acceso equitativo al agua potable, mejor atención sanitaria pública efectiva, gestión ambiental responsable y desarrollo económico inclusivo. La ausencia del actual alcalde marcó sin duda un punto álgido pero no impidió conocer visiones diversas sobre cómo enfrentar los retos urbanos presentes mientras se construye un futuro más justo y sostenible para todos los habitantes cochabambinos




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