El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, junto con los viceministros de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, y de Defensa Social y Sustancias Controladas,
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, junto con los viceministros de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, y de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, se encuentran participando en la 69ª Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, que se celebra en Viena, Austria. Este encuentro internacional, que se extiende hasta el próximo viernes 13 de marzo, se ha convertido en un espacio crucial para abordar problemáticas globales relacionadas con el crimen organizado y el narcotráfico.
En el marco de esta reunión, Bolivia ha planteado una estrategia integral para hacer frente a las nuevas formas que adoptan las economías criminales vinculadas al narcotráfico. La delegación boliviana subraya la complejidad creciente del fenómeno delictivo, en el que el tráfico ilícito de drogas no actúa de manera aislada, sino que está estrechamente vinculado con otras actividades ilícitas como el lavado de activos, el tráfico ilegal de armas, la trata de personas y delitos ambientales. Esta convergencia delictiva transnacional representa un desafío significativo para los Estados, que requieren respuestas coordinadas y multidimensionales.
Durante la plenaria, Bolivia reafirmó su compromiso con el sistema internacional de fiscalización de drogas y enfatizó la importancia del principio de responsabilidad común y compartida entre las naciones. Este enfoque busca fortalecer la cooperación internacional para enfrentar un problema que no reconoce fronteras y cuya solución demanda esfuerzos conjuntos. La participación activa del país en este foro refleja su intención de contribuir a la construcción de políticas globales efectivas contra el narcotráfico.
El ministro Marco Oviedo destacó la necesidad imperante de enfrentar estas economías criminales convergentes desde una perspectiva integral que tome en cuenta todas las aristas del problema. En este sentido, Ernesto Justiniano detalló los cinco pilares fundamentales sobre los cuales se sustenta la política antidrogas boliviana. Estos incluyen el fortalecimiento institucional para mejorar la capacidad estatal en la gestión y control; un control responsable sobre los cultivos tradicionales de coca; la incorporación del uso tecnológico y planificación estratégica para optimizar recursos y acciones; estrategias centradas en la prevención y tratamiento desde un enfoque sanitario; y finalmente, una lucha decidida contra las finanzas ilícitas que sostienen al narcotráfico.
La presentación ante esta comunidad internacional no solo busca mostrar los avances nacionales en materia antidrogas sino también promover un diálogo constructivo para adaptar las políticas globales a las nuevas realidades del crimen organizado. Si bien no se ha confirmado si los viceministros permanecerán hasta la clausura del evento, su presencia durante estos primeros días ha sido fundamental para exponer claramente la postura boliviana.
Este tipo de encuentros internacionales tiene una gran relevancia para Bolivia dado que el país enfrenta históricamente desafíos relacionados con cultivos ilícitos y tráfico de drogas. La articulación con otros países miembros permite compartir experiencias, fortalecer alianzas estratégicas y buscar mecanismos innovadores que ayuden a mitigar los impactos sociales y económicos derivados del narcotráfico y sus actividades conexas.
En conclusión, la participación activa del ministro Oviedo y sus viceministros en este importante foro refleja un compromiso nacional por abordar con seriedad y responsabilidad una problemática compleja que afecta no solo a Bolivia sino a toda la comunidad internacional. La apuesta por políticas integrales y coordinadas constituye un paso esencial para avanzar hacia soluciones sostenibles frente a las nuevas dinámicas del crimen organizado transnacional




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