La situación energética de Bolivia atraviesa un momento crítico que podría derivar en un colapso económico si no se toman medidas urgentes. Así lo adv
La situación energética de Bolivia atraviesa un momento crítico que podría derivar en un colapso económico si no se toman medidas urgentes. Así lo advirtió el reconocido político y empresario Samuel Doria Medina, quien enfatizó la necesidad imperiosa de aprobar la Ley de Hidrocarburos durante el mes de marzo para evitar una crisis aún mayor en el suministro de gas natural, recurso fundamental para el país. Su análisis revela que la falta de gas no solo amenaza la generación y distribución de energía, sino que pone en riesgo la estabilidad económica nacional.
Doria Medina señaló con preocupación que la generación eléctrica en Bolivia depende en gran medida del gas natural, representando aproximadamente siete de cada diez focos eléctricos alimentados por esta fuente. La escasez o agotamiento del gas nacional implicaría la necesidad de importar este combustible a precios internacionales, lo que inevitablemente encarecería el costo de la electricidad de manera considerable. Este escenario repercutiría directamente en los bolsillos de los ciudadanos y en la competitividad del sector productivo, generando un efecto dominó sobre toda la economía.
El empresario subrayó que el déficit fiscal y los subsidios vigentes son comparables a un incendio controlado en una vivienda; si bien el gobierno ha logrado contener momentáneamente esta problemática, no existe una solución definitiva mientras persista el problema del gas. En este sentido, advirtió que sin resolver esta cuestión energética estructural, todo el sistema económico podría derrumbarse. Si bien descartó un colapso social o político inmediato del país, insistió en que las consecuencias económicas serían severas debido a la dependencia energética externa y al aumento inevitable de costos.
Esta advertencia se suma a declaraciones previas de expertos y exfuncionarios del sector hidrocarburos, quienes han señalado que Bolivia está enfrentando una reducción significativa en sus reservas gasíferas. El exministro Álvaro Ríos incluso ha sugerido prepararse para condiciones más precarias, como recurrir a métodos tradicionales para cocinar alimentos, lo que subraya el grado de urgencia y gravedad del problema.
En medio de este contexto energético crítico, Doria Medina también abordó temas políticos relevantes relacionados con las próximas elecciones subnacionales. Confirmó su apoyo al candidato Adrián Oliva para la gobernación de Tarija, destacando sus cualidades personales como honestidad y juventud, atributos que considera fundamentales para enfrentar los retos actuales y futuros con dedicación constante. Respecto a otros candidatos municipales vinculados a alianzas políticas como Patria, manifestó desconocimiento sobre algunos postulantes pero expresó su intención de evaluar futuras reuniones para definir apoyos concretos.
Finalmente, Doria Medina hizo un llamado a construir un Estado eficiente y sin trabas burocráticas ni clientelismos políticos. Tras superar la etapa urgente relacionada con la eliminación parcial de subvenciones a carburantes, enfatizó que ahora es momento de avanzar hacia una administración pública más ajustada y funcional que responda adecuadamente a las necesidades del país. En este sentido, consideró prioritario resolver el tema energético para garantizar estabilidad económica y social.
En conclusión, Bolivia enfrenta una coyuntura decisiva donde las decisiones legislativas y políticas sobre los hidrocarburos marcarán el rumbo inmediato del país. La aprobación rápida y efectiva de la Ley de Hidrocarburos se presenta como una condición indispensable para evitar un colapso económico derivado del desabastecimiento energético. La población boliviana está atenta a estas medidas dado que impactan directamente su calidad de vida y desarrollo futuro. La combinación entre gestión política responsable y soluciones técnicas adecuadas será clave para superar esta compleja situación




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